Bibendum: Centenario del símbolo Michelin

Por: Dexi Argüelles

  Siempre servicial y sonriente, Bibendum es un joven anciano que ya tiene cien años de vida identificando las ventajas de los productos que llevan la marca Michelin.

     Dos pilas de cauchos adornando la entrada de stand de Michelin en  la  exposición universal y colonial de Lyon, en Francia, en 1894, inspiraron a André Michelin, quien imaginó aquella imagen convertida en un ser viviente y compartió sus ideas con el diseñador O'Galop para dar vida, cuatro años después, en abril de 1898 a Bibendum, el muñeco que se convirtió en el emblema de Michelin, el fabricante francés de cauchos, y en uno de los logotipos de mayor reconocimiento mundial.

     En estos cien años de existencia Bibendum se ha transformado pero manteniendo siempre su esencia. La primera serie de carteles en los que aparece se muestra bebiendo en una copa clavos y pedazos de botellas con la frase "Nunc est bibendum", es tiempo de tomar. Así se quería demostrar que Michelin era capaz de sortear los obstáculos en la vía. Poco después el público bautiza al muñeco blanco como Bibendum, y se transforma en carismático personaje, que acompaña desde entonces la evolución paso a paso de los neumáticos Michelin. En poco tiempo Bibendum viajó de Francia a Holanda, Rusia y luego a otros países.

     Montado en una bicicleta, conduciendo el más sofisticado automóvil, saludando alegremente, compitiendo con una rueda, o bien sentado frente a singulares manjares, Bibendum sonríe, toca un instrumento musical, conduce o repara un automóvil. Siempre servicial y agradable Bibendum supo ganarse rápidamente la simpatía de los consumidores, hasta convertirse prácticamente en su compañero de viaje.

Bibendum: al paso de los tiempos.

     A comienzos de la década de los 20 en Francia circulaban  alrededor  de 500 mil vehículos. En 1923 Michelin introdujo el caucho de baja  presión, lo cual dio paso a un neumático más ancho  con un  menor diámetro. Bibendum adopta nuevas formas, y el número de anillos que lo forman disminuye, luciendo casi igual a como le vemos hoy en día.

     Culminada la Segunda Guerra Mundial, nuevamente se incrementan las ventas en el sector automotor europeo. Entre 1940 y 1950 el fabricante francés revoluciona el transporte motorizado con la  invención del caucho radial, pero la difícil situación  de posguerra provocan una publicidad más discreta, asi que el perfil de Bibendum también baja, pero se le ve cada vez más humano y servicial.
 

     A partir de 1970 comenzó la fiebre de los coleccionistas por la memorabilia del Bibendum. A comienzos de los 80 el símbolo de la marca de cauchos se torna menos obeso, y más tarde una nueva agencia de publicidad le otorga una imágen más dinámica, lo cual ilustra la capacidad de innovación y la durabilidad de los productos Michelin.

     Marcada por la economía global y una mayor preocupación por el medio ambiente, la década de los 90 da paso a un mayor protagonismo de Bibendum. En 1994 Bib, como se le llama en algunos países, es utilizado en la campaña publicitaria a nivel mundial para el lanzamiento del nuevo Michelin Energy, un caucho con el cual, gracias a su diseño, es posible ahorrar combustible mientras se conduce. El recorrido de un sinuoso camino termina conformando la figura de Bibendum.

Una Exposición para celebrar

     Para celebrar este primer centenario la empresa Michelin organizó una exhibición itinerante que se estrenó en el Salón de automóvil de Bruselas, y que recorrió varios países durante 1998.
 

     Sobre una superficie de 1000 metros cuadrados, 31 películas, terminales  interactivos,  45 monitores, así como afiches, cuadros decorativos y un sin fin de objetos relacionados, la exposición "100 Años de Bibendum" hizo un recorrido histórico que implicaba en si mismo la evolución de los cauchos y por ende los grandes cambios experimentados por las bicicletas, las motocicletas y los automóviles.

     Esta exposición recreó toda la riqueza patrimonial de un muñeco dibujado sobre un papel que adquirió vida y se ha convertido en uno de los símbolos más reconocidos a nivel mundial.  Durante el recorrido el visitante aprecio desde la Hevea, la planta de la cual se extrae el caucho natural, hasta la vulcanización de éste, pasando por la concepción de un caucho para uso agrícola hasta los cauchos pelones (slick) utilizados por autos de carrera.

     También en Clermont Ferrand los niños homenajearon a Bibendum en ocasión de su primer centenario. En una de las salas de la empresa se exhibió una muestra de los Bibendum realizados por niños en edad escolar,  quienes utilizaron desde desechos de papel y cartón hasta una buena cantidad de panes redondos para dar forma al querido muñeco.

     A un siglo de su creación Bibendum, que es un poco más joven que la empresa Michelin, ha sido sometido nuevamente a dieta y ahora es posible verlo un poco más esbelto pero sin perder su carisma. Su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos le auguran aun una larga vida.

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