- Vehículos más caros -
Alta demanda estimula aumento de precios

Por: Dexi Argüelles

        Al hacer un balance sobre el comportamiento de la inflación se observa una mayor incidencia del sector automotriz en el índice de precios.

        La afirmación la hizo Ramón Rosales, Viceministro de Industria, del Ministerio de la Producción y el Comercio, explicando que esa data proviene de las estadísticas que maneja el Banco Central y de los llamados indicadores subjetivos, que a su juicio no son tan subjetivos..

Ramón Rosales        La gente – señala – está haciendo cola para adquirir un vehículo, y ese es un síntoma de inflación, que demuestra a las claras que la demanda está por encima de la oferta.

        Eso quiere decir – agrega – que las ensambladoras no están respondiendo al mismo ritmo de la demanda, ya sea porque no tiene disponibles los componentes para armar los autos o porque el sistema financiero no otorga los créditos con suficiente celeridad. Esto también está incidiendo en un aumento de las importaciones.

        Los precios, a su juicio, se han disparado por esa incapacidad para responder a los requerimientos del consumidor, pues “la demanda se disparó más rápido que la oferta”. Esto se debe – afirma – a que se plantearon perspectivas pesimistas, producto del acontecer político, sobre todo porque hay dirigentes empresariales asumiendo posiciones políticas. “Claro – recalca -, una empresa cuando ve esas declaraciones se pone cautelosa, y es por ello que la industria automotriz no hizo los pedidos en cantidades suficientes. En este momento la industria automotriz está revaluando sus metas.

        Para Rosales el replanteamiento de las estimaciones de la industria debe situar el mercado de vehículos en 140 mil unidades para el cierre del año 2000. Lógicamente – dice – eso provoca una cierta carrera ante las casas matrices, pero indica que hay una reactivación económica.

Mazda 323 Valet - Vehículo familiar        Acotamos que es cierto, pero que se ha producido una migración del segmento medio hacia los vehículos populares, a lo cual respondió que el patrón de consumo ha cambiado, y que ya no es posible mantener 60 modelos de vehículos, sino que hay que adecuarse a las condiciones del país y del mercado. La medida del gobierno, al implementar el programa del Familiar 2000, está dando resultado lo que pasa es que la clase media al no encontrar disponible el vehículo que quieren compran otro.

        Retomando la incidencia del sector automotor en el comportamiento de la inflación, el viceministro de industria explicó que en el índice de precios del sector manufacturero se toman en cuenta alimentos, bebidas no alcohólicas, vestidos y calzado,  equipamiento del hogar e industria automotriz. Los indicadores de estos sectores industriales están por debajo del índice general de precios, con excepción del automotriz. Dijo que al desglosar los factores se pudo observar que en abril el índice de precios en vehículos estuvo en 1.8, es decir tres décimas por encima del índice general que fue de 1.5. En alimentos – continuó Rosales - el incremento de precio de precios fue de 0,5 y en vestidos y calzados cayó en 0,5 y equipos del hogar fue de 1.

Ramón Rosales        Insistió en que el incremento en los precios en el sector automotriz se debe a que la oferta está por debajo de la demanda, y ésta se reactivó porque al estar en época de inflación la gente se protege. Un vestido no brinda seguridad contra la inflación, pero un vehículo sí, porque se ve como una inversión. Lo que pasó es que la demanda se reactivó ayudada por el programa del carro popular y porque también hay un mejoramiento de la situación económica. Se ha detenido la caída de la economía, la gente tiene ahora dinero y compra un vehículo porque no puede comprar una vivienda.

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