Gasolina sin plomo, catalizadores y ecología
Sobre este interesante tema quedan algunas dudas que pretendemos aclarar analizando tres puntos de vista diferentes
Por: Francisco Klapper
Gasolina.
Por más de un siglo, la gasolina es y ha sido usada como combustible en los motores de vehículos. Desde un principio existieron propuestas para mejorar los resultados comprimiendo la mezcla de aire y combustible.
Por su naturaleza, esta se inflama por si sola al alcanzar cierta temperatura y presión. Entonces, ¿como lograr que la mezcla resista la compresión sin que se inflame? La resistencia a inflamar por si sola ó a detonar, se conoce como octanaje. Mientras mayor sea el octanaje de la gasolina, mayor será su capacidad de resistir la detonación.
Existen tres formas de aumentar el octanaje de la gasolina: con plomo, con oxidantes ó con mezclas de hidrocarburos selectos. El plomo había sido hasta ahora el aditivo antidetonante en la gasolina utilizado en el mercado venezolano.
Catalizador.
Seguramente han sido las regulaciones en materia ambiental de los países industrializados, las que más presión han ejercido sobre los fabricantes de automóviles, para que estos reduzcan los niveles de emisiones contaminantes.
¡Si! Por el tubo de escape salen gases tan nocivos como los óxidos nitrosos y el monóxido de carbono que tantas tragedias a causado. Otros no son tan nocivos como el dióxido de carbono y hasta el vapor de agua.
Los ingenieros automotrices han realizado grandes esfuerzos para hacer los motores más eficientes, ofreciendo entre otros, ahorro de combustible, mayor fuerza, potencia y largos períodos de operación libre de mantenimiento. El uso de sistemas de inyección de combustible marca un hito en la evolución hacia los motores menos contaminantes. Se aprovecha la electrónica para monitorear los parámetros de funcionamiento del motor con el propósito de lograr esa relación de aire y combustible ideal.
Para seguir protegiendo la calidad del ambiente los motores continuaron mejorando. Es por eso que existen los sistemas de control de emisiones. Estos sistemas son ingeniosos dispositivos que contribuyen a reducir las emisiones nocivas. Tal es el caso de los sistemas de recirculación de gases, canister, ventilación positiva del cárter, termáctor y los recientemente populares catalizadores.
El catalizador es un dispositivo con forma similar a un silenciador interpuesto en la circulación de los gases de escape. En su interior un bloque de cerámica impregnado de sustancias específicas forza los gases a circular a través de canales de pequeño diámetro. Al entrar los gases calientes en contacto con la superficie de los canales, reaccionan químicamente transformando estos gases en productos de composición química menos perjudicial.
Las primeras pruebas efectuadas en motores equipados con catalizadores, arrojaron resultados desalentadores ya que la efectividad era apreciada de inmediato y posteriormente, los catalizadores presentaban un deterioro que afectaba incluso el buen funcionamiento del motor. Los análisis permitieron identificar el responsable de tal defecto: El plomo usado como antidetonante dañaba los catalizadores. Ante las bondades de los catalizadores y su incompatibilidad hacia el combustible con plomo, se impulsó la utilización de gasolina con otros aditivos antidetonantes.
El uso de esta gasolina sin plomo no daña los catalizadores.
Medio ambiente.
Por norma, los vehículos fabricados ahora en Venezuela incorporan catalizadores, por lo tanto requieren usar gasolina sin plomo. Se llama ecológica porque al usar
catalizadores sus emanaciones no son tan nocivas. Los catalizadores no se pueden eliminar por varias razones: El sistema de inyección puede detectar su ausencia y el motor perderá su calibración. Además, otros componentes sensibles del sistema de inyección también se afectan con el plomo. De ocurrir lo anterior, se revierten las bondades que se pretenden con este gran paso en la cultura ecológica y conservación de nuestro ambiente.