- Velada en Hacienda La Vega -
Nuevos Toyota 2001

Por: José Jacobi

           Con la introducción de tres nuevos modelos, el cambio en la motorización del Célica y el anuncio de nuevas inversiones, Toyota de Venezuela presentó a la prensa y a su red de concesionarios, la gama de modelos que conforman su línea para el año 2001.

Alfredo Behrens, presidente de Toyota de Venezuela           La bienvenida estuvo a cargo de Alfredo Behrens, presidente de Toyota de Venezuela, quien anunció con la llegada de la 4 Runner la participación de Toyota en el segmento 4x2, donde no ha tenido presencia hasta ahora.

           Alfredo hizo una retrospectiva de la evolución de la empresa en Venezuela, recordando que hasta 1986, tan solo vendían la línea Land Cruiser, en tres versiones: techo duro, techo duro largo o 12 puestos y la pick up. “Es cierto – dijo Behrens, que existió una station wagon durante dos o tres años, pero luego se suspendió hasta la inauguración de la planta en 1981, de donde salió la primera Samurai. Durante estos años hemos llegado a vender en Venezuela más de 10 % de la producción mundial de la línea Land Cruiser”. 

           La cronología continuó con la irrupción del Corolla en el año 1986, siendo el primer automóvil japonés en el mercado venezolano. “Entre 1992 y 1993 – continuó Behrens -, a raíz de la apertura de las importaciones, introdujimos los modelos Starlet, Camry, Célica y Crown, reforzando la línea de vehículos de pasajeros, a los que se sumó el camión Dyna en la línea de comerciales. En 1995 entramos a competir en la categoría de los comerciales livianos con la Hilux. En 1999 se descontinuó el Starlet y se abrió paso al Yaris y a la Prado”.

Masahiro Naruse           Por su parte, Masahiro Naruse, presidente ejecutivo de la empresa, hizo una exposición general del comportamiento de la empresa en el país, y anunció los planes de inversión para la incorporación de otros modelos a las líneas de ensamblaje en Cumaná. 

           “Durante los últimos dos años el mercado automotor en Venezuela – apuntó Naruse en su discurso escrito en español - ha experimentado una fuerte recesión, sin embargo nosotros en Toyota nunca hemos dejado de trabajar y es por ese optimismo que presentamos hoy la 4 Runner 4x2 y los nuevos modelos para el 2001”.

           Más adelante Naruse hizo referencia a las cifras de ventas de la empresa, indicando que en 1999 Toyota vendió en todo el mundo 4.720.00 unidades, y se estima que al cierre del 2000 sus ventas totales serán de 5 millones de vehículos. De ese total – aclaró - las ventas fuera de Japón alcanzarán los 3.240.000 unidades, siendo el noveno año consecutivo de récord en ventas. Si a estos números se le suman las ventas estimadas de Daihatsu, propiedad del conglomerado japonés, para el año 2000 el grupo colocará 5.720.000 unidades.

Masahiro Naruse           Al analizar los escenarios, el ejecutivo dijo que “en Venezuela observamos como en los últimos meses el mercado ha dado signos de una recuperación sostenida, la cual ha sido motorizada principalmente por un clima político menos tenso, la estabilización de los precios, mejores tasas de interés ofrecidas por los bancos, la reducción de los impuestos a las ventas y los programas de subsidios implantados por el gobierno para los sectores sociales y el transporte público, por ello este crecimiento se ha concentrado principalmente en los segmentos de vehículos familiares y taxis”.

           “Toyota aunque no participa en esos segmentos también ha crecido en ventas, pasando de 14 mil 253 vehículos vendidos en 1999 a una meta estimada de ventas, para el año 2000, de 20 mil unidades, o sea 40% de incremento. Es por ello que Toyota de Venezuela está reactivando sus planes de inversión y crecimiento para el corto y mediano plazo, como motor del Pacto Andino y pilar fundamental de las operaciones de Toyota en América Latina, región donde Toyota Motor Corporation en la actualidad se prepara para una inversión superior a los 300 millones de dólares, siendo Venezuela objeto de una inversión importante”, dijo Naruse.

Enrique Pinochet           Al hacer su presentación, Enrique Pinochet, gerente general de planificación y mercadeo, describió la visión que tienen del mercado venezolano. “Creemos que para el año 2000, para cuya conclusión aun queda un trimestre en el que hay muy buenas expectativas, que el mercado cerrará en 144 mil unidades, lo que representa 38% de crecimiento respecto a 1999. Este crecimiento – acotó - esta basado principalmente en los segmentos de los vehículos familiares y taxis, en los cuales aun no participa Toyota. Para el año 2001 este crecimiento continuará con una ascendencia un tanto menor, estimándose que el mercado podría elevarse hasta las 166 mil unidades, representando 15% de crecimiento. Estas son cifras un tanto conservadoras pues los pronósticos indican que el impulso económico en Venezuela será aun mayor”, enfatizó el ejecutivo.

           “De ese total, este año Toyota espera vender 20 mil unidades, lo que representa 40,3% de crecimiento respecto a 1999, basado principalmente en el lanzamiento del Corolla 2001, presentado en el mes mayo; la aceptación del Prado y de la Autana automática. Para el 2001, con la introducción de los nuevos productos que estamos presentando, estimamos que llegaremos a vender 25.500 unidades, con lo cual alcanzaremos una participación de 19.1% del total del mercado”, explicó Pinochet.

           En la categoría de vehículos pasajeros, que representa 63% del total a venderse este año, Toyota ofrece cuatro productos: Corolla, Yaris, Camry y Célica, pero debido a la ausencia de la marca en los segmentos de mayor crecimiento, registra una merma en su participación, bajando de 19% en el 99 a 17% en el 2000. El Camry, en el segmento de los lujosos, que de 6% bajó a 3.5%, mantiene su participación con alrededor de 15% . En este renglón es donde los analistas registran una migración hacia el segmento de los SUV (sport utility vehicles o utilitarios), pues estos consumidores antes utilizaban un automóvil y hoy en día prefieren una station wagon 4x4.

           En cuanto al Célica, que en la versión 2001 presenta cambios en el tren motriz. Con la denominación GTS, la estrategia de Toyota es llegar al consumidor de una manera más emotiva. “Es un producto de imagen para la marca y de placer para el comprador. No es un vehículo de volumen sino de prestigio” apuntó Enrique Pinochet.

           Manteniendo su motor 1.8 litros, los cambios del Célica son: el sistema valvular Twin Cam de 16 válvulas cuenta ahora con el sistema VVTL-i, que no solo varía la fase del árbol de levas, sino que la computadora del motor da instrucciones alrededor de un mecanismo hidráulico para cambiar la alzada, con lo cual se le insufla aire nuevo al motor para aumentar la potencia hasta 180 caballos. En una de sus versiones el Célica está adoptando una transmisión sincrónica de 6 velocidades con las relaciones muy espaciadas para explotar al máximo la potencia del motor. En la versión automática, los comandos para manejarlo como si fuera un sincrónico se han colocado en el volante. Oprimiendo los botones ubicados en la cara frontal del volante se pueden efectuar los cambios descendentes y con los botones detrás del volante se hacen los cambios ascendentes. 

           Las cifras desplegadas en la presentación indican que en el total del segmento de los vehículos medianos, considerado como el más importante anteriormente, se nota un disminución en la participación general, pues de 46% en el 99 bajó a 33% en el 2000. Al respecto Pinochet apuntó que allí compiten con el Corolla, el cual creció en su volumen de ventas, por lo cual lograron escalar en sus niveles de captación de mercado pasando de 29% a 36%, nivel que esperan mantener durante el año 2001. 

           En la franja de los llamados económicos hay una merma en las ventas, que se redujeron de 12.000 unidades vendidas en 1999 a 10.600 vehículos en el 2000, en parte debido a que algunos de los modelos que estaban en ese renglón pasaron a formar parte del programa Familiar 2000, como son el Corsa y el Festiva . Dentro de ese segmento Toyota registro un aumento pasando de 21% de participación el pasado año a 27.4% en el presente año y esperan continuar creciendo hasta ubicarse en 30% en el 2001. 

           Las estadísticas en la categoría de comerciales muestran una baja en la participación del mercado, al pasar de 24% en el 99 a 20% en lo que indica la proyección del 2000, pero los estimados para el 2001 son muy positivos pues las proyecciones indican que habrán inversiones a nivel comercial, que pueden ubicar la participación de la categoría en 22%. En este renglón Toyota solo tuvo 5.4% de participación en el 99, pero para el cierre del 2000 los niveles se elevan hasta 11%.

Enrique Pinochet           Pasando a la presentación de los modelos de transporte, Pinochet destacó que la Hilux, que fue introducida en 1995, presenta un cambio importante como es la incorporación de una transmisión automática en un comercial liviano dotado de un motor 4 cilindros. 

           La Hilux automática monta un motor 4 cilindros, 16 válvulas, 2.7 litros de desplazamiento, cuenta con dos ejes de balance para contrarrestar las vibraciones secundarias que normalmente aquejan a los motores de 4 cilindros de gran desplazamiento. La transmisión automática que adopta es de control electrónico de 4 velocidades y overdrive. La capacidad para transportar carga es de hasta 1.275 kilogramos incluyendo los pasajeros. Este modelo viene ahora en cuatro versiones con cabina doble o sencilla , con transmisión automática o sincrónica. 

           Para Pinochet, la Hilux es el termómetro de la agricultura en el país, pues cuando ese sector tiene un buen comportamiento aumenta la demanda, y en este momento la baja en la agricultura ha provocado un exceso de inventario en el patio. La participación de Toyota en el segmento es de 34% aproximadamente.

           En el segmento de comerciales medianos, el Dyna, es el camón diesel de esta marca, que pasó de 5% de penetración en el 92 a 13% en el 2000, y es lo que estiman mantendrán el próximo año. Dentro de la misma categoría llega un autobús de lujo pequeño, del que se estiman ventas en el orden de las 120 a 150 unidades anuales es el nuevo Coaster, en el cual pueden transportarse 22 personas más siete adicionales en asientos auxiliares. En este vehículo, equipado con aire acondicionado, todos los ocupantes cuentan con cinturón de seguridad.

           Al analizar el mercado de los SUV 4x4 Pinochet hizo énfasis en que presenta un comportamiento muy parejo en los últimos años, manteniendo su participación de ventas alrededor del 18% en el total de ventas. “Este es un fenómeno muy marcado en Venezuela, - recalcó el alto ejecutivo - donde la categoría de los 4x4 es tan fuerte, pues en otros mercados la cifra se sitúa por debajo de 10%”. Toyota participa en esta categoría con tres productos: Autana, Samurai VX y Prado. Con esta combinación la marca ha ido penetrando cada vez más desde 1998, cuando la participación era de 8.7%, subiendo a 12% en el 99 y estimando en 24% la participación al cierre del 2000. 

           Entre 1998 y 1999, en el mercado nacional 30% de los vehículos comerciales 4x2
comercializados correspondían a este segmento, y esa es la razón de la introducción de la 4Runner. Actualmente es un vehículo importado de Japón, pero los planes de la empresa contemplan la incorporación del mismo a las líneas de producción en Cumaná.

           El Macho es el modelo con el que se inició la marca en Venezuela, y desde entonces ha sufrido muy pocos cambios con excepción de los realizados en el año 1985-86 cuando hubo el cambio generacional. Este es un segmento que ha decaído, pues a juicio de Pinochet, con la baja del poder adquisitivo en Venezuela el producto se ha tornado oneroso, por lo cual la participación es pequeña. Aunque Toyota ostenta un 30% de participación, ello no es representativo pues el volumen es muy bajo 

           En el área andina Toyota de Venezuela es considerada como la filial más importante, y si en 1999 se vendieron 14.250 unidades de esa marca, en el 2000 los pronósticos ubican su mercado en 20.000 y en el 2001 subirán a 25.500 unidades. 

           Antes de concluir las presentaciones, Masahiro Naruse dijo que las inversiones de las empresas se harán principalmente en Argentina, Brasil y Venezuela, señalando que a nivel nacional comenzaron con una inversión reciente de. 20 millones de dólares, a los cuales se irán sumando sumas similares en la medida en que se vayan incorporando otros productos a la línea de ensamblaje. Los estimados de inversión fijan unos 15 a 20 millones de dólares para la producción de la 4 Runner y otro tanto en el proyecto del carro familiar, cuyo anuncio no se hará sino dentro de unos tres meses, aunque aclararon los voceros de la empresa que hasta que el carro salga a la venta pasará más o menos año y medio. 

           “Hay una prioridad en Toyota para Venezuela con miras al mercado andino, aunque lógicamente las mayores inversiones están destinadas a Brasil y Argentina, pues son mercados aún en desarrollo para la marca”, concluyó Naruse.


El Escenario: Hacienda La Vega

           “Adelante, mis patrones les están esperando”. Las palabras del jinete, ataviado de manera singular, daban la bienvenida a la Hacienda La Vega. Más adelante los atavíos de la servidumbre y de las damas antañonas recrearon un ambiente del siglo pasado.


           Los amplios jardines y la espesa vegetación hicieron olvidar que estábamos en pleno corazón de Caracas. La casona conserva su estilo. Un patio interior al cual dan las puertas de las diferentes habitaciones.  El gran comedor presidido por una enorme mesa para 12 comensales, el salón principal con su araña de brillantes cristales, grandes espejos con candelabros cuajados de velas encendidas y antiguos muebles que daban cuenta del viejo quehacer. La salita privada decorada con muebles de estilo afrancesado y más allá la biblioteca en la que fácilmente pueden ojearse ejemplares de 200 o más años, muchos de los cuales desgraciadamente han sido atacados por la polilla. 

           En las paredes los cuadros dan cuenta de los antepasados, de los propietarios de la Hacienda La Vega, generales, abogados y científicos junto a matronas de alta alcurnia. Cruzando la puerta de la biblioteca, en ruta hacia el patio central se topa el visitante con un saloncito en que los muebles tapizados en cuero contrastan el acabado rústico de las paredes. Al levantar la vista nos topamos con un gran dibujo de tono grisáceo en el que finas líneas van construyendo el árbol genealógico de la familia.

           Los fogones dejaron sentir su sabor y color. De las planchas salieron las tradicionales cachapas de maíz con queso, mientras en las cestas las arepitas dulces dejaban escurrir el aceite. En las pailas bailaban su danza sobre la espuma de la grasa hirviente las criollísimas empanadas rellenas con carne mechada, queso o pollo. En un sarao así no podía faltar la reconfortante sopa, esta vez una especie de chupe que alentó a más de uno y alborotó el calor en otros. 

           Para pasar lo salado pequeños bocadillos endulzaron los paladares de quienes por momentos olvidaron el licor y echaron mano de las conservas y abrillantados que decoraban los mesones.

           Entre tanto sonaron los tambores que incitaban a unos a seguir su ritmo mientras otros se deleitaban admirando la bella casona colonial. 

           Una de las características de las presentaciones de Toyota en Venezuela, con algunas excepciones, ha sido la identificación con el sentir nacional, tanto con la música como con el paisaje y las costumbres y en esta oportunidad la inmersión en nuestro pasado y cultura estuvo a tono con esa búsqueda de reafirmar nuestra identidad.

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