Falta de aceros y divisas amenaza producción de autopartistas
Los crecientes retrasos en la aprobación de solicitudes de divisas y el aumento en los lapsos de liquidación por parte de Cadivi están provocando interrupciones en las operaciones de las plantas fabricantes de autopartes venezolanas, lo cual acarrea el riesgo de la paralización de las plantas ensambladoras de vehículos.
“La industria de autopartes demanda un mayor impulso de la producción nacional de componentes y vehículos, pues tenemos una importante capacidad de producción, pero los retrasos en la honra de nuestros compromisos con los proveedores del exterior impiden elevar los niveles de manufactura al no contar con la materia prima a tiempo”, indico José Luis Hernández, presidente de la junta directiva de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores “FAVENPA”, quien junto a Omar Bautista, presidente ejecutivo de dicha organización analizó la crítica situación del sector.
De acuerdo con las estadísticas de la cámara, durante los primeros cuatro meses de este año, las ventas de autopartes nacionales totalizaron un monto de 265 millones de dólares, cifra 12% superior a los 237 millones de dólares acumulados en igual periodo del año pasado. Las pieza despachadas a las ensambladoras pasaron de un valor de 94 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2011 a 108 en igual lapso de este año, mientras que las ventas en el mercado de reposición subieron 10% y la actividad exportadora permanece prácticamente inoperante.
La recuperación de la actividad productiva de la industria nacional de autopartes, según los ejecutivos de Favenpa, se basó en el crecimiento del ensamblaje de vehículos nacionales (equipo original) de 15% y el aumento de las ventas de repuestos nacionales al mercado de reposición, para atender el parque automotor existente, de 10%.
Acerca de la paralización de las exportaciones, los directivo indicaron que “se debe a la conflictividad laboral, la falta de divisas para importar materias primas, la inseguridad en el suministro de las materias primas del Estado, la alta inflación, los problemas portuarios y la no reforma de la Providencia de CADIVI 101,. Señalaron que las exportaciones toman tiempo en la industria automotriz, para capturar los exigentes y muy competidos mercados internacionales, y lograr programas de exportación de mediano y largo plazo, en los cuales la industria nacional de autopartes tiene experiencia, cuando en años anteriores llegó a exportar hasta 260 millones de dólares anuales, en diferentes productos hechos por venezolanos y destinados a diferentes países.
Pese a las dificultades, Hernández y Bautista indicaron que el sector esperaba una mayor recuperación del ensamblaje de vehículos con pronósticos que a comienzos de año apuntaban a 150.000 unidades al cierre de 2012, con lo cual se recuperaría gran parte de la caída registrada en los últimos 5 años, pero la realidad es que el primer cuatrimestre de 2012 registró un aumento de 15% respecto igual período de 2011, y resultó 21% menor a lo previsto a inicios de año.
En 2011, las empresas asociadas a esta Cámara, todas fabricantes de autopartes, suplidoras de las ensambladoras de vehículos y el mercado de reposición recibieron liquidaciones de divisas de CADIVI por 280 millones de dólares y los Certificados de no Producción o Producción Insuficiente (CNP) para atender los requerimientos de importación de materias primas, insumos, componentes y bienes de capital para producir autopartes nacionales, siendo la producción nacional de vehículos 102.409 unidades.
A principios de este año 2012, las proyecciones apuntaron a que la producción de vehículos superaría las 150.000 unidades, lo que significaría un crecimiento superior a 47%, que supone un aumento del suministro de autopartes nacionales a las ensambladoras de vehículos, por el simple hecho de aumentar la producción de vehículos, pero también, por el crecimiento de la incorporación nacional que se estimaba en 40% para este año, según declaraciones del Ministerio de Industrias.
Los representantes de FAVENPA expresaron su preocupación por el descenso registrado en las liquidaciones de divisas a partir de diciembre 2011, justo cuando la industria comenzaba a prepararse para atender en 2012 una mayor demanda por parte de las ensambladoras. ”La industria nacional de autopartes comenzó a registrar un aumento de los tiempos promedio de liquidación (o días promedio de las solicitudes de divisas pendientes): 37 días en diciembre pasado, 57 días en enero, 66 días en febrero, 70 días en marzo y 83 días en abril, siendo el promedio 2011 más bajo, llegándose a tener hasta 17 días en mayo”, detallaron los ejecutivos, agregando que “a los tiempos de liquidación, deben sumarse los tiempos de tránsito de la mercancía, dependiendo del lugar de origen de 15 a 60 días”. Aseguraron que los proveedores internacionales están exigiendo a la industria nacional de autopartes el pago de los despachos, provocando retrasos en las nuevas entregas requeridas para mantener el ritmo de crecimiento previsto de este sector industrial.
Alertaron que ya hay plantas que han tenido que interrumpir sus operaciones fabriles por falta de materiales, lo cual ha comenzado a afectar a las ensambladoras de vehículos y la disponibilidad de repuestos en el mercado, y enfatizaron que la situación se agravara si no reciben en mayo las divisas necesarias para pagar las deudas con los proveedores.
Las cifras del gremio indican que la cantidad de solicitudes de divisas pendientes se elevó en diciembre 2011 a 453 solicitudes y en enero 2012 subió a 812 solicitudes, cuando el promedio 2011 fue inferior a 200 solicitudes pendientes, llegándose a tener la cantidad más baja en marzo 2011 con solo 116 solicitudes de divisas pendientes. En febrero 2012, la cantidad de solicitudes pendientes aumentó a 1.071, y en los siguientes meses, se mantuvo el aumento para tener 1.318 solicitudes pendientes en marzo y 1.420 en abril.
Este retraso creciente en la obtención de divisas y la cantidad de solicitudes que aumenta mensualmente, ha hecho que los montos de las solicitudes de liquidación pendientes o deuda, se haya elevado en una forma alarmante entre diciembre 2011 y abril 2012, a un monto que la industria nacional de autopartes no había alcanzado durante la administración de divisas de CADIVI, lo cual preocupa en extremo a sus empresas. Actualmente las demoras significan cerca de cuatro meses de consumo al ritmo que las ensambladoras de vehículos están liberando sus pedidos.
Durante el 1er cuatrimestre de 2012 la industria nacional de autopartes ha recibido 48% menos divisas que las recibidas en igual periodo de 2011, y debió haber obtenido más que el año pasado debido al crecimiento registrado en el ensamblaje de vehículos. Actualmente la industria nacional de autopartes tiene una alarmante deuda en solicitudes de liquidaciones pendientes por USD 120 millones.
De igual manera, Hernandez y Bautista explicaron que la reducción de producción de SIDOR ha estado afectando la producción nacional de autopartes, que requiere 30.000 toneladas semestrales, de lo cual solo reciben despachos parciales, y esta falla de suministro que se viene presentando desde hace más de un año y solo en el último semestre, se recibió menos del 50% del acero requerido.






