Mazda CX-5, el primero con tecnología SKYACTIV
El Mazda CX-5 simboliza la evolución más reciente del Jinba Ittai, la sensación de unidad entre el conductor y su vehículo heredada del legendario Mazda MX-5. Es el primer vehículo de Mazda que incorpora todas las nuevas tecnologías SKYACTIV –desarrolladas para crear vehículos ligeros más eficientes, divertidos y respetuosos con el medio ambiente– y abre el camino para toda una nueva generación de modelos Mazda.
El equipo de desarrollo de las tecnologías SKYACTIV seleccionó una gama de motores, transmisiones, carrocerías y chasis que ofrece a los clientes un nuevo nivel de prestaciones; dando especial atención a cuatro atributos fundamentales: diseño atractivo y emocional, funcionalidad y excelentes acabados interiores, y la sostenibilidad como una prioridad esencial, tanto en lo que respecta al impacto medioambiental del vehículo como a su seguridad.
Los exclusivos motores del Mazda CX-5 poseen todas las cualidades que hacen que un vehículo sea divertido de conducir: más par, mejor respuesta y un menor consumo de combustible. Con el fin de reducir el peso de los modelos de nueva generación en 100 kg, los ingenieros han optimizado todas las posibilidades de mejorar la rigidez y la seguridad. El Mazda CX-5 es un vehículo sumamente seguro: además de su excepcional seguridad pasiva, conseguida gracias a un completo rediseño de la carrocería y del chasis dentro del programa SKYACTIV, incorpora sistemas de seguridad activa inéditos en su segmento, que complementa con un extraordinario campo de visión.
La nueva imagen de marca de Mazda se basa en su innovador lenguaje de diseño “KODO, alma del movimiento”, con su atrevido frontal y un nuevo motivo en forma de ala que atrae la atención hacia la parrilla de cinco puntas de nuevo diseño. En el interior, un habitáculo espacioso y sofisticado, con soluciones innovadoras e inteligentes, como el sistema Karakuri de asiento trasero abatible en tres secciones 4:2:4, y un sistema de información y entretenimiento altamente intuitivo.
Diseño
El nuevo Mazda CX-5 es el primer modelo de producción que incorpora el nuevo lenguaje de diseño “KODO, alma del movimiento”, que se presentó por primera vez en 2010 en el concept Mazda Shinari, una berlina cupé deportiva, y posteriormente en el Mazda Minagi, el SUV deportivo compacto en el que se basa el Mazda CX-5. A partir de ahora y empezando por el Mazda CX-5, el lenguaje KODO marcará el diseño de toda una nueva generación de modelos Mazda.
La esencia de KODO se encuentra en los movimientos de los animales, rebosantes de vitalidad, movimiento y agilidad. Los diseñadores del Mazda CX-5 estudiaron a los guepardos, los animales más veloces del mundo, y observaron que utilizan todo su cuerpo como si se tratara de un muelle, liberando una enorme cantidad de energía con una destreza y belleza indescriptibles. Movidos por esta belleza, los diseñadores se propusieron aplicar el lenguaje KODO al aspecto de un SUV, llevándolo a un nuevo nivel.
El atractivo del Mazda CX-5 empieza con su frontal de sólido aspecto y los prominentes pasos de rueda. Parece inclinado hacia adelante, como un velocista en la marca de salida justo antes de empezar la carrera. El habitáculo fluye hacia atrás simulando un depredador a punto de lanzarse sobre su presa. El resultado final es una forma atlética y elegante que distingue instantáneamente a este nuevo Mazda de cualquier otro SUV. La nueva parrilla, que se extiende hasta los grupos ópticos, presenta un motivo alado que simboliza la fuerza y la profundidad del lenguaje de diseño KODO. Al mismo tiempo, la parrilla inferior trapezoidal contribuye a la imagen sólida del vehículo y centra la atención en la sección delantera.
Los prominentes pasos de rueda traseros y las afiladas superficies del portón trasero recalcan aún más la forma elegante y sólida del Mazda CX-5, diferenciándolo de la imagen típica de un SUV. El alerón trasero no solo tiene un aspecto deportivo, sino que también mejora la aerodinámica. Los parachoques también contribuyen a las prestaciones: están fabricados en un material de resina especial, que los hace tan rígidos como los paragolpes convencionales, pero un 20% más ligeros. Y hasta los grupos ópticos traseros, en forma de ala como los delanteros, aportan un toque único, sobre todo cuando se encienden por la noche.
Cuando se contempla su silueta, el Mazda CX-5 irradia dinamismo, con formas y líneas continuas que transmiten una clara sensación de velocidad. Los laterales, bien perfilados, y los prominentes pasos de rueda (con rines de 17 ó 19 pulgadas) acentúan la sensación de fuerza. El ángulo de los pilares A proporciona al conductor un gran campo de visión, y al mismo tiempo, la inclinación de los pilares C, junto con la forma afilada de la ventanilla trasera, contribuyen a crear un aspecto más excitante.
Los diseñadores del Mazda CX-5 también han conseguido una aerodinámica excepcional, con un coeficiente aerodinámico de tan solo 0,33, rompiendo con ello los límites convencionales de los SUV compactos. Estos son tan solo algunos ejemplos de la armoniosa combinación de forma y funcionalidad en el nuevo Mazda CX-5.
Para pintar la carrocería están disponibles siete colores, entre ellos dos completamente nuevos especialmente diseñados para la presentación del nuevo y extraordinario Mazda CX-5: el Zeal Red resalta la fuerza y el atractivo de la carrocería, así como un llamativo Sky Blue.
Interior: el conductor como centro de atención
El habitáculo orientado al conductor refleja la fuerza y la robustez exterior del Mazda CX-5. Y, como era de esperarse en un Mazda, la vista y el tacto del interior acentúan su carácter deportivo. Los asientos tienen una nueva ergonomía mejorada, presentando un aspecto deportivo, proporcionan un agarre lateral y longitudinal excepcional, junto a un apoyo lumbar y a una sujeción de los muslos mejor que nunca, pero sin sacrificar en absoluto el confort del conductor y de los pasajeros, incluso en desplazamientos largos. Gracias al uso de nuevos materiales y a una nueva estructura, también son más ligeros.
Desde el volante hasta los sistemas de control (incluidos los mandos del volante, los botones del tablero y el HMI commander para el sistema de información y entretenimiento), cada componente ha sido diseñado para transmitir una sensación uniforme en todo el habitáculo. El cuadro de instrumentos hereda su forma del legendario roadster Mazda MX-5. El diseño longitudinal del espacio del conductor y en especial el cuadro de relojes recuerda al cockpit de un piloto y transmite una sensación de movimiento.
En cuanto a la tapicería, el acabado Luxury ofrece de serie tapicería de piel con elegantes costuras bicolor y microperforaciones de un tamaño óptimo para absorber el ruido. Se encuentra disponible en dos colores: negro (que ofrece una apariencia deportiva más purista) y beige (más refinada). Por su parte, el acabado Style ofrece de serie una tapicería de tela negra que acentúa la imagen deportiva y poderosa del Mazda CX-5 (acabado Style).
Mazda no se ha olvidado de los pasajeros, quienes comparten con el conductor un acceso sencillo a las funciones no relacionadas con la conducción, como el sistema de sonido Bose® especialmente diseñado para este modelo, que se monta de serie en el acabado Luxury.
Los nuevos materiales y el diseño del habitáculo son un decidido paso adelante, sin sacrificar la forma ni la funcionalidad. El aspecto interior irradia alta calidad: los componentes que se tocan con más frecuencia (como los radios del volante o los tiradores de las puertas) presentan un acabado cromado satinado. El material suave y elegante empleado en el tablero y en el guarnecido de las puertas tiene el contrapunto de un panel central ornamental con un tratamiento en negro piano brillante, que se aplicó por primera vez en el Mazda RX-8.
La conexión con la tradición deportiva de Mazda resulta inconfundible en los indicadores, cuyas superficies han sido tratadas mediante un proceso de acabado especial para dotarlas de un brillo tenue y profundo que contrasta con la apariencia metálica de las agujas de los relojes. La elegante superficie incluso cambia ligeramente en función del ángulo de visión del conductor. Para obtener una apariencia limpia y consistente, se ha empleado una iluminación blanca en todo el cuadro de instrumentos.
La moldura en forma de ala de la parrilla superior del Mazda CX-5 se extiende como para remontar el vuelo hasta alcanzar los faros. El nuevo esquema de cinco puntas, representativo del lenguaje “KODO, alma del movimiento”, es en realidad una evolución de la anterior parrilla de Mazda. Cualquier observador reconoce al instante que sigue siendo un Mazda.
Los cristales de los faros delanteros poseen un diseño tridimensional en forma de ala. Se alargan hasta las aletas y representan los ojos de un guepardo que mira desafiante al frente, sin perder detalle de su presa. La parrilla inferior, en cambio, está ligeramente inclinada hacia el suelo y realza el aspecto sólido y vanguardista de la nueva generación de modelos de Mazda. En combinación con las líneas de los faros antiniebla, acentúa el mensaje de la parrilla superior: ¡avanzar hacia adelante!
El nuevo Mazda CX-5 ofrece un interior altamente funcional, tan cómodo como fácil de utilizar. Se ha hecho un uso muy eficiente del espacio y las características funcionales se han organizado de manera inteligente. Los ingenieros han desarrollado nuevas formas y han rediseñado los asientos para que, por ejemplo, tanto el conductor como el resto de pasajeros encuentren la posición ideal. En el Mazda CX-5 también se ha prestado el máximo cuidado a la flexibilidad de carga, con los primeros asientos traseros 4:2:4 del mundo con función de plegado remoto en tres secciones (de serie en toda la gama).
Pese a su exterior compacto, el Mazda CX-5 posee un interior notablemente espacioso. Su anchura (1840 mm) y su distancia entre ejes (2700 mm) son líderes en su segmento. En el Mazda CX-5, el conductor se sienta en una posición de conducción elevada, algo típico de cualquier SUV. Pero Mazda ha ido un paso más allá, encontrando el punto preciso en el que el conductor tiene una visión inmejorable de la carretera y al mismo tiempo puede accionar los pedales y controles de la forma más cómoda, con un ángulo de visión líder en su clase, tanto horizontal como vertical.
La inclinación de los pilares A, sumada al espacio entre estos y los retrovisores laterales, mejora aún más la visibilidad del conductor, ya sea para ver a los peatones en los cruces, a los vehículos que se aproximan por el carril contrario en una curva de una carretera de dos carriles o para reducir la velocidad si hay atasco en una autopista. Ese mayor confort se hace patente incluso cuando se llega al punto de destino, puesto que el Mazda CX-5 dispone del sistema de asistencia al aparcamiento más avanzado de la historia de Mazda, con una cámara trasera de ayuda al aparcamiento integrada y sensores de aparcamiento delanteros y traseros con aviso sonoro e indicación visual.
lo último en comodidad
La estrategia de Mazda en materia de ergonomía pasaba por identificar la posición óptima de los ocupantes, con especial atención a sus articulaciones, para después organizar en consecuencia los sistemas de a bordo y los espacios de almacenamiento. Los pasajeros quedan aislados de la agitación del exterior y pueden relajarse y viajar cómodamente, mientras el conductor se concentra en su cometido. Los responsables de ergonomía de Mazda incluso analizaron cómo entran y salen las personas de los vehículos. Mediante un “maniquí digital”, rediseñaron el espacio de las puertas y los pilares B para facilitar una entrada y salida más suaves, con la mínima tensión corporal.
El conductor y el acompañante viajan cómodos y seguros en unos asientos delanteros de altas prestaciones, de reciente desarrollo, que ofrecen un excelente soporte en la zona lumbar y torácica; alivian la fatiga y contienen los movimientos de la parte inferior del cuerpo durante las curvas. El asiento del conductor se encuentra disponible con 8 ajustes eléctricos de fácil acceso (de serie en el acabado Luxury) y ofrece un refuerzo lumbar con regulación eléctrica.
En la parte trasera, el Mazda CX-5 incorpora la funcionalidad Karakuri , con los primeros asientos independientes del mercado abatibles en tres secciones 4:2:4. Accionados ya sea mediante palancas ubicadas en la parte superior del maletero, a ambos lados, o bien desde el interior del carro por medio de botones situados en la parte superior de los asientos, los asientos traseros abatibles se pliegan creando una zona de carga prácticamente plana que aporta una flexibilidad máxima. La sección central puede utilizarse como quinto asiento, como reposabrazos central con posavasos incorporado, o abatirse por completo formando un suelo plano para transportar objetos alargados. Con la sección central plegada, aún queda suficiente espacio para dos asientos infantiles o para que dos adultos se sienten cómodamente.
El maletero del CX-5 es otro ejemplo de cómo transportar todo tipo de cargas sin que se vea afectado el confort de los pasajeros. Se ha elegido una forma cúbica sin irregularidades ni espacios muertos, junto con un portón trasero diseñado para facilitar las operaciones de carga y descarga. Su capacidad del maletero es de las mejores del segmento, con 503 l si se incluye el compartimento inferior, y permite albergar cuatro bolsas de golf o cuatro maletas. Pero aún hay más: con los asientos traseros plegados, el volumen del maletero aumenta hasta los 1620 l contando con el compartimento inferior.
La comodidad y funcionalidad en el día a día son vitales para cualquier SUV compacto. Por eso, el Mazda CX-5 también cuenta con una versión avanzada de la innovadora bandeja de maletero Karakuri de Mazda, que se abre y se cierra solidariamente con el portón trasero, otra novedad en el segmento. La bandeja, que solo pesa 2 kg (la mitad que la del Mazda6 Wagon), se quita con solo pulsar un botón y se puede guardar en el compartimento inferior. “Oculto, pero inesperado”. Karakuri, que en traducción libre quiere decir “truco” o “artefacto”, es un término japonés empleado por Mazda para describir características únicas e inteligentes –como la bandeja de maletero o el sistema de plegado remoto de los asientos traseros con un solo toque– que son llamativamente sencillas de utilizar.
Al igual que las tradicionales muñecas Karakuri, que se mueven hacia adelante cuando se les coloca una taza de té en las manos, estos dispositivos proporcionan la máxima funcionalidad con el mínimo esfuerzo.
Al diseñar los espacios de almacenamiento del Mazda CX-5, los ingenieros de Mazda se plantearon tres objetivos: capacidad de carga, capacidad de extracción y visibilidad. El resultado es un amplio espacio abierto situado frente a la palanca de cambios, ideal para depositar objetos personales, y bolsillos en el guarnecido de cada puerta, todos ellos con capacidad para una botella de 1 litro. El Mazda CX-5 también dispone de posavasos en las plazas delanteras y traseras, así como de muchos otros espacios para almacenar objetos pequeños.
La HMI (interfaz hombre-máquina) de nueva generación del Mazda CX-5 incluye una pantalla táctil de 5,8 pulgadas situada en el centro de la parte superior del tablero, que reduce la necesidad de que el conductor aparte la vista de la carretera (de serie en toda la gama). Los controles del volante son extremadamente funcionales y facilitan más que nunca el uso del sistema de información y entretenimiento, al que también se puede acceder utilizando el HMI commander situado en la consola central, entre los asientos delanteros, o directamente a través de la pantalla táctil (de serie en toda la gama). El sistema de información y entretenimiento incorpora la última tecnología y ofrece una entrada USB, conectividad inalámbrica Bluetooth® y reproducción inalámbrica de audio procedente de un iPod (de serie en toda la gama).
El sistema de sonido envolvente Bose® desarrollado conjuntamente con Mazda para el Mazda CX-5 (ver cuadro) hará las delicias de los melómanos (de serie en el acabado Luxury), mientras que el sistema de navegación, basado en la tecnología TomTom®, ofrece un servicio de conexión de alta calidad (opcional). También cabe citar otros elementos, como el kit de manos libres para teléfono móvil con supresión del ruido y reconocimiento de voz, el botón de arranque con sistema avanzado de encendido sin llave, la antena tipo aleta de tiburón y, por supuesto, el control de crucero (todo ello de serie en toda la gama).
El sistema de sonido Premium Bose® cuetna con tres altavoces de neodimio de medios/agudos Twiddler de 8 cm en el panel de instrumentos; dos altavoces de graves Nd de 23 cm en las puertas delanteras; dos altavoces de neodimio de rango completo de 13,5 cm en las puertas traseras; dos altavoces de neodimio de medios/agudos Twiddler de 8 cm en los pilares D. Tiene un amplificador digital Bose® montado en el panel de defensa delantero derecho. Ofrece procesamiento de señales digitales Bose® con tecnología envolvente Bose® (Centerpoint® y Surround Stage), tecnología de compensación de ruido AudioPilot® 2 y ocho canales de ecualización personalizada. El micrófono AudioPilot® 2, montado dentro del habitáculo, controla el nivel de ruido en el interior.
Bajo el capó del Mazda CX-5 se esconde uno de los tres motores de cuatro cilindros de alta eficiencia disponibles (dos diésel y uno a gasolina), asociado a una transmisión de seis velocidades, manual o automática, con tracción a las cuatro ruedas (4WD) o tracción delantera (2WD). Independientemente de la combinación, todos los Mazda CX-5 incorporan el i-stop: el sistema de corte de ralentí único de Mazda, que ahorra combustible y proporciona el arranque más rápido del mundo.
Los motores SKYACTIV racionalizan la combustión interna al máximo. Existen dos versiones del SKYACTIV-D de 2,2 litros: una de acceso que desarrolla 110 kW/150 CV a 4500 rpm y 380 Nm de par en el intervalo de 1800-2600 rpm, y una versión de alta potencia (solo 4WD) que desarrolla 129 kW/175 CV a 4500 rpm y entrega un poderoso par de 420 Nm a 2000 rpm. Unido a la transmisión manual de 6 velocidades SKYACTIV-MT, este último acelera el Mazda CX-5 de 0 a 100 km/h en tan solo 8,8 segundos, con una velocidad máxima de 207 km/h (no disponible en España). Cuando se combina con la caja automática SKYACTIV-Drive, el diésel de 175 CV con tracción total acelera de 0 a 100 en 9,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 204 km/h.
El Mazda CX-5 con motor SKYACTIV-D de 150 CV y transmisión manual acelera de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos (2WD) o en 9,4 segundos (4WD); la transmisión automática logra acelerar en 10,0 segundos (2WD) o en 10,2 segundos (4WD). Con transmisión manual, la velocidad máxima es de 202 km/h (2WD) y 197 km/h (4WD). Con transmisión automática, la versión 2WD alcanza 198 km/h, frente a 194 km/h de la 4WD.
No obstante, a pesar de su rango de par y sus excelentes prestaciones, los motores SKYACTIV-D son excepcionalmente limpios y austeros. De hecho, las dos versiones cumplen los criterios de emisiones Euro 6 (casi tres años antes de que entren en vigor) sin necesidad de costosos sistemas de pos-tratamiento de los gases de escape.
Si además se añaden hasta nueve ciclos de inyección a través de los piezoinyectores de diez orificios, a una presión máxima de inyección de 2000 bar, el resultado final es un consumo medio de tan solo 4,6 l/100 km (en ciclo combinado para el motor diésel de 150 CV con tracción delantera y cambio manual). Esto se traduce en unas emisiones de CO2 de tan solo 119 g/km: una de las cifras más bajas entre los SUV compactos europeos. Las cifras para los demás Mazda CX-5 con motor SKYACTIV-D de 150 CV son: 5,3 l/100 km y 139 g/km (2WD, cambio automático); 5,2 l/100 km y 136 g/km (4WD, cambio manual); y 5,5 l/100 km y 144 g/km (4WD, cambio automático). Los modelos de 175 CV 4WD consumen 5,2 l/100 km (cambio manual – no disponible en España) y 5,5 l/100 km (cambio automático), con unas emisiones de 136 g/km y 144 g/km, respectivamente.
Los ingenieros del motor gasolina SKYACTIV-G también buscaron un diseño ligero que ofreciese más por menos. Y al igual que en el diésel, la relación de compresión es una de las características esenciales del motor de gasolina SKYACTIV-G de 2,0 litros Sin embargo, en este caso se trata de una relación extraordinariamente elevada de 14:1 que emplea un nuevo sistema de escape tipo 4-2-1 y pistones especiales, entre otras novedades, para superar las dificultades asociadas a los índices de compresión altos (como, por ejemplo, el autoencendido). En consecuencia, el SKYACTIV-G es un 10% más ligero y presenta una fricción interna considerablemente inferior a la de su antecesor, el motor de 2.0 litros. Además ofrece un mayor par, un menor consumo y un nivel de emisiones más bajo.
El Mazda CX-5 de gasolina 2WD (solo manual) desarrolla 121 kW/165 CV a 6000 rpm y 210 Nm de par a 4000 rpm, o 118 kW/160 CV y 208 Nm en la versión 4WD al mismo régimen de motor. Esto permite al Mazda CX-5 acelerar de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h. Su consumo de 6,0 l/100 km en ciclo combinado se corresponde con unas emisiones de CO2 de 139 g/km, también entre las mejores del segmento, gracias en parte al sistema de inyección directa, que pulveriza el combustible a través de inyectores de seis orificios en un amplio intervalo de presiones, comprendido entre 30 y 200 bar. Por su parte, el Mazda CX-5 4WD acelera de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos (cambio manual) o el 9,6 segundos (cambio automático), con velocidades máxima de 197 y 187 km/h, respectivamente. El consumo de combustible (6,6 l/100 km en ciclo combinado) y las emisiones de CO2 (155 g/km) son las mismas para el motor SKYACTIV-G 4WD, independientemente del tipo de cambio.
A la hora de transmitir toda esta potencia a las ruedas, Mazda ha optado por dos nuevas cajas de seis velocidades: la SKYACTIV-MT manual, antes mencionada y la SKYACTIV-Drive automática. Esta última incorpora amplios rangos de bloqueo del convertidor y transmite una sensación directa de conducción, similar a una manual, y combina lo mejor de los distintos tipos de cambios automatizados en una única caja. Su aceleración y cambio, suaves y lineales, se encuentran disponibles para todos los modelos 4WD y para el diésel de 150 CV y 2WD. Por su parte, el cambio SKYACTIV-MT incorpora una palanca de recorridos cortos y traslada la sensación deportiva y directa del roadster Mazda MX-5 al nuevo modelo de la marca. En cualquier caso, ambas transmisiones mejoran la eficacia y sensación del conjunto motriz en su totalidad, con un menor consumo y mayores prestaciones gracias a sus eficientes y ligeros diseños.
SKYACTIV-D. El nuevo diésel common-rail de Mazda con turbocompresor de dos etapas. Su relación de compresión de 14:1, la más baja en un turismo diésel, resulta extraordinariamente innovadora pues mejora la mezcla aire-carburante haciendo más uniforme la combustión, y genera menos óxidos nitrosos (NOx) y hollín que los diseños convencionales. Una sincronización de la combustión ideal permite una relación de expansión superior (el trabajo realizado por el cilindro) a la de los diésel de alta comprensión convencionales (16:1 a 18:1) con un consumo un 20% menor*. Cumple la estricta normativa sobre emisiones Euro 6 (que entrará en vigor en 2014) sin necesidad de caros sistemas de postratamiento de NOx (por ejemplo, sistema de reducción catalítica selectiva de NOx).
El turbocompresor de dos etapas: mejora el par y la respuesta a bajo y medio régimen, eliminando el retardo del turbo; aumenta la potencia en altas revoluciones hasta la inusual zona roja de las 5200 rpm; ofrece una extraordinaria eficiencia. La reducción de la compresión supone menos presión y, en consecuencia, menos esfuerzo sobre los componentes del motor. Esto ha permitido a los diseñadores emplear un bloque de aluminio, además de pistones y un cigüeñal más ligeros, por lo cual el motor pesa un 10% menos, un 20% menos de fricción interna del motor, una mejora de la respuesta, el par y el consumo.
SKYACTIV-G. El nuevo motor gasolina de inyección directa atmosférico de Mazda tiene una relación de compresión de 14:1 es la más alta de la historia en un modelo de gasolina producido en serie. Hasta la fecha, esta relación solo se había visto en motores de competición de altísimas prestaciones. Se desmarca de los diseños “pequeños” con turbocompresor (con relaciones de compresión del orden de 10:1) con una eficiencia superior: Un par un 15% superior en bajo y medio régimen* con una excelente respuesta del motor a bajas revoluciones, un consumo un 15% menor y, en consecuencia, una reducción de las emisiones de CO2 (con gasolina de 95 octanos). Este diseño completamente renovado ha permitido emplear pistones y bielas más ligeros, haciendo que el motor pese 10% menos y reduciendo la fricción interna del motor en 30%.
Para solucionar los problemas que causa el aumento de la eficiencia térmica debido a la alta relación de compresión, Mazda instaló un colector de escape largo en configuración 4-2-1 que reduce la cantidad y la presión de los gases residuales calientes que vuelven a la cámara de combustión, incorporó inyectores de seis orificios que mejoran las propiedades de pulverización del combustible, optimizó la sincronización del encendido, junto con los pistones diseñados con una cavidad especial para una combustión más rápida y eficiente que minimiza el riesgo de detonación.
La transmisión SKYACTIV-Drive combina las ventajas de la transmisión automática con convertidor de par convencional, la de variador continuo (CVT) y la de doble embrague. El convertidor de par con embrague de bloqueo multidisco de amplio rango para las seis marchas: evita el excesivo resbalamiento del convertidor de par, inhibiendo la pérdida de potencia, transmite una sensación de conexión (como una transmisión manual) con una respuesta directa al pisar el acelerador y cambios en la carga del motor, mejora el consumo hasta un 7%. Un módulo electromecánico ajusta la presión del aceite con la precisión y rapidez necesarias para una hidráulica de alta precisión y un cambio rápido, aumentando también la fiabilidad; y un avanzado amortiguador torsional en el convertidor absorbe el aumento de los niveles de NVH propios de un rango de bloqueo excepcionalmente amplio.
La caja SKYACTIV-Drive se encuentra disponible en dos tamaños con la misma arquitectur, una versión estándar (hasta 270 Nm de par) y una versión de mayor tamaño (hasta 460 Nm de par) Mazda ofrece el i-stop, su innovador sistema inteligente de corte de ralentí, por primera vez en un motor diésel y combinado con la transmisión automática SKYACTIV-Drive. De hecho, el i-stop viene de serie en todas las versiones del Mazda CX-5. El i-stop, que se presentó por primera vez en las versiones gasolina del Mazda3 y el Mazda5 en 2009, es un dispositivo íntegramente desarrollado por Mazda. Único en muchos sentidos, ahora ha sido mejorado para la nueva generación con tecnología SKYACTIV.
De hecho, es el único sistema de corte de ralentí que emplea energía de la combustión para el arranque. En consecuencia, el motor de arranque solamente se utiliza para lograr cierto impulso durante la primera fase del encendido. Además de ahorrar combustible, proporciona un arranque sorprendentemente rápido y suave: el Mazda CX-5 con el motor de gasolina SKYACTIV-G lo hace en 0,35 segundos, mientras que el modelo SKYACTIV-D arranca en 0,40 segundos, logrando ambos los mejores tiempos del mercado.
El i-stop utiliza una sofisticada centralita para apagar el motor en la carrera de encendido/expansión (gasolina) o en la carrera de compresión (diésel), que son los ciclos óptimos para el arranque. De hecho, el i-stop espera el instante preciso, controlando la posición de los pistones y calculando con exactitud antes del corte qué cilindros ofrecerán después el arranque más eficiente. Todo ello en una fracción de segundo, por lo que el conductor ni siquiera lo nota.
Los sistemas convencionales, en cambio, solo identifican qué cilindro se encuentra en la posición de carrera correcta después que un motor eléctrico gire el cigüeñal para iniciar el arranque. Esto demora el proceso y, además, requiere energía adicional. Por ejemplo, mientras que los modelos diésel de la competencia que cuentan con un sistema de corte de ralentí no arrancan hasta la segunda carrera de compresión (o ciclo del motor), el SKYACTIV-D de Mazda arranca casi de inmediato durante la primera carrera de compresión.
Por otra parte, las mejoras en la eficiencia han reducido la necesidad de dos baterías a una sola, ahorrando así espacio y reduciendo el peso. Gracias a un minucioso control del estado de la batería, el i-stop mejora la frecuencia y duración de los cortes en comparación con las versiones anteriores, reduciendo aún más si cabe el consumo.
Además, el conductor y los pasajeros del Mazda CX-5 no tienen por qué prescindir de los sistemas eléctricos durante las detenciones. Incluso el climatizador sigue funcionando siempre que no se demande la potencia máxima de calefacción o refrigeración. Y cuando esto ocurre, el i-stop lo detecta y arranca el motor.Se trata de otro de los avances del Zoom-Zoom sostenible: el compromiso de Mazda de minimizar los efectos medioambientales sin perjuicio de la experiencia de conducción
La seguridad activa adopta muchas formas en el Mazda CX-5. Empieza por un habitáculo que permite un reconocimiento y valoración de los riesgos precisos gracias a una visibilidad superior. El CX-5 eleva la seguridad activa en los SUV compactos con un paquete de sistemas inédito en este segmento. Incluye de serie en toda la gama el Sistema de asistencia a la frenada en ciudad (Smart City Brake) y como opcional el Sistema de alerta de cambio involuntario de carril (LDW) (ver más información en los cuadros respectivos). El Asistente de cambio de carril (RVM) permite al Mazda CX-5 detectar los peligros que acechan por la parte posterior del coche (opcional en Style y de serie en Luxury). Al igual que en otros modelos de Mazda, este sistema detecta los vehículos que se acercan por detrás en los carriles contiguos y en el ángulo muerto, y alerta al conductor mediante un LED de advertencia situado en el retrovisor correspondiente. Si el conductor hace caso omiso de una alerta y activa el intermitente para cambiar de carril, el LED parpadea y se escucha un tono sonoro en el panel de instrumentos. La novedad (además de la posibilidad de regular el volumen del aviso sonoro) radica en que el Asistente de cambio de carril del Mazda CX-5 –que ya ganó un premio “Advanced Award” de Euro NCAP con el Mazda3– resulta muy práctico también con el tráfico urbano, ya que funciona a partir de 30 km/h (a diferencia del sistema anterior, que se activaba a partir de 60 km/h).
Soluciones para peligros muy concretos
La mejora de la visibilidad nocturna ha sido otro aspecto de la seguridad. Las estadísticas de tráfico revelan que el 70% de los accidentes graves se producen de noche, y que en la mayoría de ellos se ven involucrados vehículos que circulan con las luces bajas. En consecuencia, el Mazda CX-5 es el primer modelo de Mazda y uno de los primeros vehículos del segmento que cuenta con un Sistema de control de luces de largo alcance (opcional), que cambia automáticamente entre las luces cortas y las largas para garantizar una buena visibilidad nocturna para todos. El sistema utiliza una cámara ubicada en la parte superior del parabrisas que detecta las luces de los vehículos que se acercan de frente a una distancia de 600 m (y las luces traseras de los coches que circulan por delante hasta una distancia de 500 m) para cambiar a las luces cortas, evitando así deslumbrar a otros conductores. Cuando no hay otros vehículos en el horizonte, el dispositivo vuelve a activar las luces largas. También apaga las luces largas automáticamente cuando no son necesarias, por ejemplo a bajas velocidades o en zonas urbanas muy iluminadas.
Los arranques en pendiente tampoco volverán a ser motivo de preocupación gracias al Asistente de arranque en cuesta (HHA) del Mazda CX-5 (de serie en toda la gama). Este controla la presión sobre los frenos para evitar que el vehículo se deslice hacia atrás, facilitando un arranque más suave en pendientes iguales o superiores a 2 grados. El sensor de aceleración del Mazda CX-5 cuenta incluso con una función de autoaprendizaje integrada para adaptarse mejor a los hábitos de conducción individuales.
El Mazda CX-5 dispone de un completo equipamiento de vanguardia, de serie en todos los mercados, formado por ABS con EBD (distribución electrónica de la fuerza de frenado), asistencia a la frenada, DSC (control de estabilidad) y TCS (control de tracción).
Mazda CX-5 – Especificaciones técnicas
| Tipo de carrocería |
Monocasco |
|
| Puertas |
4 + portón trasero |
|
| Número de plazas |
5 |
|
| Coeficiente aerodinámico |
cd |
0.33 |
| Superficie sección transversal |
m2 |
2.60 |
| Maletero | ||
| Volumen con todos los asientos instalados (hasta la bandeja de lona/la línea de la cintura) |
l |
463 / 503 |
| Volumen con la 2ª fila de asientos abatida (del suelo al techo) |
l |
1,62 |
| Longitud suelo de carga hasta la 2ª fila |
mm |
982 |
| Longitud suelo de carga hasta la 1ª fila |
mm |
1,758 |
| Anchura suelo de carga entre pasos de rueda traseros |
mm |
1,05 |
| Anchura máxima del espacio de carga |
mm |
1,451 |
| Altura maletero del suelo al respaldo del asiento/al techo |
mm |
565 / 879 |
| Altura desde el suelo al plano de carga |
mm |
742 |
| Anchura/altura de apertura del portón trasero |
mm |
1,128 / 827 |
| Mazda CX-5 – Dimensiones | ||
| Exterior | ||
| A Longitud total con/sin soporte para placa de matrícula |
mm |
4,555 / 4,540 |
| B Anchura total |
mm |
1,84 |
| C Anchura total (de espejo a espejo) |
mm |
2,168 |
| D Altura total (con antena) |
mm |
1,71 |
| E Distancia entre ejes |
mm |
2,7 |
| F Voladizo delantero con/sin soporte para placa de matrícula |
mm |
950 / 935 |
| G Voladizo trasero |
mm |
905 |
| H Ancho de vía adelante |
mm |
1,585 |
| I Ancho de vía atras |
mm |
1,59 |
| J Altura desde el suelo, 2WD/4WD |
mm |
215 / 210 |
| K Ángulo de ataque/salida |
18.6° / 24.4° |
|
| L Ángulo de rampa |
18.6° |
|
| Interior | ||
| M Espacio delantero para la cabeza con/sin techo solar |
mm |
990 / 1,018 |
| N Espacio trasero para la cabeza |
mm |
991 |
| P Espacio para los hombros, delantero |
mm |
1,46 |
| Q Espacio para los hombros, trasero |
mm |
1,41 |
| R Espacio para la cintura, delantero |
mm |
1,402 |
| S Espacio para la cintura, trasero |
mm |
1,363 |
| T Espacio para las piernas, delantero |
mm |
1,041 |
| U Espacio para las piernas, trasero |
mm |
997 |
| Mazda CX-5 – Motor | ||||
|
SKYACTIV-G 2.0 |
SKYACTIV-D 2.2 |
SKYACTIV-D 2.2 |
||
|
gasolina |
Diesel – 150 CV |
Diesel – 175 CV | ||
| Tipo de motor |
4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas |
4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas |
4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas |
|
| Cilindrada |
cm3 |
1998 |
2191 |
2191 |
| Diámetro x carrera |
mm |
83,5 x 91,2 |
86,0 x 94,2 |
86,0 x 94,2 |
| Accionamiento del árbol de levas |
Cadena de distribución |
Cadena de distribución |
Cadena de distribución |
|
| Sistema de combustible |
Inyección directa |
Inyección directa |
Inyección directa |
|
| Relación de compresión |
14,0 : 1 |
14,0 : 1 |
14,0 : 1 |
|
| Sistema de control de emisiones |
Catalizador de tres vías |
Catalizador de oxidación DPF |
Catalizador de oxidación DPF |
|
| Potencia máx. (2WD/4WD) a rpm |
kW |
121 / 118 a 6000 |
110 a 4500 |
129 a 4500 |
|
CV |
165 / 160 a 6000 |
150 a 4500 |
175 a 4500 |
|
| Par motor máx. (2WD/4WD) a rpm |
Nm |
210 / 208 a 4000 | 380 entre 1800 y 2600 |
420 a 2000 |
| Tipo de combustible | Gasolina sin plomo 95 octanos |
Gasóleo |
Gasóleo |
|
| Capac. del tanque de combustible (2WD/4WD) |
l |
56 / 58 |
56 / 58 |
56 / 58 |
| Capacidad de aceite del motor |
l |
4,9 |
6 |
6 |
| Mazda CX-5 – Transmisión – SKYACTIV-MT (manual) | ||||
|
SKYACTIV-G 2.0 Gasolina |
SKYACTIV-D 2.2 diésel 150 CV |
SKYACTIV-D 2.2 diésel 175 CV |
||
| Tipo de transmisión |
Manual |
Manual |
Manual |
|
|
6 velocidades |
6 velocidades |
6 velocidades |
||
| Cadena cinemática |
2WD / 4WD |
2WD / 4WD |
4WD |
|
| Desmultiplicación | ||||
| 1ª |
3,7 |
3.357 |
3.357 |
|
| 2ª |
1,947 |
1.826 |
1.826 |
|
| 3ª |
1,3 |
1.565 |
1.565 |
|
| 4ª |
1,029 |
1.147 |
1.147 |
|
| 5ª |
0,837 |
0.893 |
0.893 |
|
| 6ª |
0,68 |
0.745 |
0.745 |
|
| Marcha atrás |
3,724 |
4.091 |
4.091 |
|
| Relación final 2WD |
4,388 |
4,105 (1ª-2ª) |
— |
|
|
3,120 (3ª-6ª) |
||||
| Relación final 4WD |
4,705 |
4,388 (1ª-2ª) |
4,388 (1ª-2ª) |
|
|
3,291 (3ª-6ª) |
3,291 (3ª-6ª) |
|||
| Mazda CX-5 – Transmisión – SKYACTIV-Drive (automática) | ||||
|
SKYACTIV-G 2.0 |
SKYACTIV-D 2.2 |
SKYACTIV-D 2.2 |
||
|
gasolina |
diésel 150 CV |
diésel 175 CV |
||
| Tipo de transmisión |
Transmisión automática de 6 velocidades |
|||
| Cadena cinemática |
4WD |
2WD / 4WD |
4WD |
|
| Desmultiplicación | ||||
| 1ª |
3,552 |
3,487 |
3,487 |
|
| 2ª |
2,022 |
1,992 |
1,992 |
|
| 3ª |
1,452 |
1,449 |
1,449 |
|
| 4ª |
1 |
1 |
1 |
|
| 5ª |
0,708 |
0,707 |
0,707 |
|
| 6ª |
0,599 |
0,6 |
0,6 |
|
| Marcha atrás |
3,893 |
3,99 |
3,99 |
|
| Relación final |
4,624 |
4,09 |
4,09 |
|
| Mazda CX-5 – Suspensión y ruedas | ||||
|
SKYACTIV-G 2.0 l gasolina |
SKYACTIV-D 2.2 l Diesel 150 CV |
SKYACTIV-D 2.2 l Diésel 175 CV |
||
| Suspensión delantera |
Tipo MacPherson |
Tipo MacPherson |
Tipo MacPherson |
|
| Suspensión trasera |
Multibrazo |
Multibrazo |
Multibrazo |
|
| Estabilizadoras 2WD (delanteras/traseras) | ||||
|
mm |
21 / 18 |
22 / 18 |
— |
|
| Estabilizadoras 4WD (delanteras/traseras) | ||||
|
mm |
21 / 19 |
22 / 19 |
22 / 19 |
|
| Amortiguadores delanteros y traseros |
Doble tubo |
Doble tubo |
Doble tubo |
|
| Tamaño de rines o ruedas |
17x7J |
17x7J |
19x7J |
|
|
(2WD / 4WD) |
(2WD / 4WD) |
|||
|
19x7J (4WD) |
19x7J (4WD) |
|||
| Tamaño de neumático |
225/65R17 |
225/65R17 |
225/55R19 |
|
|
225/55R19 |
225/55R19 |
|||
|
(4WD) |
(4WD) |
|||
| Mazda CX-5 – Dirección | |||||
| SKYACTIV-G 2.0 l gasolina | SKYACTIV-D 2.2 lDiésel 150 CV | SKYACTIV-D 2.2 lDiésel 175 CV | |||
| Dirección | |||||
| Tipo de dirección asistida |
asistida eléctrica |
asistida eléctrica |
asistida eléctrica |
||
| Giros de volante (entre topes) |
2,7 |
2,7 |
2,7 |
||
| Radio de giro (entre bordillos) |
m |
11,2 |
11,2 |
11,2 |
|
| Radio de giro (entre muros) |
m |
11,7 |
11,7 |
11,7 |
|
| Frenos | |||||
| Tipo, delanteros |
Discos ventilados |
Discos ventilados |
Discos ventilados |
||
| Tipo, traseros |
Discos macizos |
Discos macizos |
Discos macizos |
||
| Diámetro, delanteros |
mm |
297 |
297 |
297 |
|
| Diámetro, traseros |
mm |
303 |
303 |
303 |
|
| Diámetro servofreno de vacío | pul |
9 pulgadas |
9 pulgadas |
9 pulgadas |
|
| Prestaciones y peso – Mazda CX-5 2WD | |||||
|
SKYACTIV-G 2.0 l gasolina
|
SKYACTIV-D 2.2 lDiésel 150 CV | SKYACTIV-D 2.2 lDiésel 150 CV | |||
| Tipo de transmisión |
Manual de 6 velocidades |
Manual de 6 velocidades |
Automática de 6 velocidades |
||
| Prestaciones | |||||
| Velocidad máxima |
km/h |
200 |
202 |
198 |
|
| Aceleración 0-100 km/h* |
s |
9,0 (rines de 19“) |
|||
| 9,2 (rines de 17“) |
9,2 |
10 |
|||
| Consumo de combustible** | |||||
| Urbano |
l/100 km |
7,5 |
5,4 |
6,2 |
|
| Extraurbano |
l/100 km |
5,1 |
4,1 |
4,7 |
|
| Combinado |
l/100 km |
6 |
4,6 |
5,3 |
|
| Emisiones de CO2 | |||||
| Ciclo combinado |
gr/km |
139 |
119 |
139 |
|
| Categoría de emisiones |
Euro 5 |
Euro 6 |
Euro 6 |
||
| Peso y carga útil | |||||
| Peso mínimo en orden de marcha (sin conductor) |
kg |
1345 |
1445 |
1480 |
|
| Peso mínimo en orden de marcha (con conductor) |
kg |
1420 |
1520 |
1555 |
|
| Peso máx. admisible |
kg |
1930 |
2035 |
2050 |
|
| Peso máximoen el eje delantero |
kg |
985 |
1110 |
1115 |
|
| Peso máximoen el eje trasero |
kg |
1045 |
1040 |
1035 |
|
| Peso máximo a remolcar, remolque sin frenos |
kg |
690 |
745 |
750 |
|
| Peso máximo a remolcar, remolque con frenos (pendiente de 12%) |
kg |
1800 |
2000 |
2000 |
|
| Peso máximo a remolcar, remolque con frenos(pendiente de 8%) |
kg |
1900 |
2000 |
2000 |
|
| Capacidad máxima de carga del techo |
kg |
50 |
50 |
50 |
|
| * En las condiciones de prueba de Mazda | |||||
| ** Conforme a la Directiva 715/2007/CE | |||||
| Prestaciones y peso – Mazda CX-5 4WD y SKYACTIV-Drive | ||||
|
SKYACTIV-G 2.0 l gasolina |
SKYACTIV-D 2.2 l diesel 150 CV |
SKYACTIV-D 2.2 l diésel 175 CV |
||
| Tipo de transmisión |
Automática de 6 velocidades |
Automática de 6 velocidades |
Automática de 6 velocidades |
|
| Prestaciones | ||||
| Velocidad máxima |
km/h |
187 |
194 |
204 |
| Aceleración 0-100 km/h* |
s |
9,6 |
10,2 |
9,4 |
| Consumo de combustible** | ||||
| Urbano |
l/100 km |
8,1 |
6,4 |
6,4 |
| Extraurbano |
l/100 km |
5,8 |
4,9 |
4,9 |
| Combinado |
l/100 km |
6,6 |
5,5 |
5,5 |
| Emisiones de CO2(combinado) |
g/km |
155 |
144 |
144 |
| Categoría de emisiones |
Euro 5 |
Euro 6 |
Euro 6 |
|
| Peso y carga útil | ||||
| Peso mínimo en orden de marcha (sin conductor) |
kg |
1455 |
1540 |
1540 |
| Peso mínimo en orden de marcha (con conductor) |
kg |
1530 |
1615 |
1615 |
| Peso máx. admisible |
kg |
2030 |
2120 |
2120 |
| Peso máximo admisible en el eje delantero |
kg |
1050 |
1145 |
1145 |
| Peso máximo admisible en el eje trasero |
kg |
1085 |
1085 |
1085 |
| Peso máximo a remolcar, remolque sin frenos |
kg |
735 |
750 |
750 |
| Peso máximo a remolcar, remolque con frenos (pendiente 12%) |
kg |
1800 |
2000 |
2000 |
| Peso máximo a remolcar, remolque con frenos(pendiente de 8%) |
kg |
2000 |
2100 |
2100 |
| Capacidad máxima decarga del techo |
kg |
50 |
50 |
50 |
| * En las condiciones de prueba de Mazda | ||||
| ** Conforme a la Directiva 715/2007/CE | ||||








? este auto sera comercializado en venezuela.