TACV: Una carrera de 60 años

José Jacobi

 
          
En verdad no sabemos si aquella iniciativa precursora llamada “Automóvil Club” surgida en una casa de la urbanización Los Chorros en Caracas en 1925 llegó a operar contribuyendo como rezaban sus máximas “al mejor cumplimiento de los reglamentos de tráfico, y a colaborar con las autoridades para la construcción y conservación de las vías.”

           Lo que si sabemos con toda certeza, y de ello publicamos un testimonio gráfico, es que sus promotores se reunieron por primera vez en los Chorros. En ese encuentro estuvieron presentes Luis Alamo, Benjamin y Juan Lagrange, Alfredo Jahn, Juan Simón Mendoza, Segundo Jordán, Rafael Seijas Cook, Gustavo J. Paul, Antonio Jurado Blanco, José Gil Fortoul, Enrique Arvelo, William H. Phelps, Policarpo Mata Sifontes, Pedro Vallenilla Echeverría, Angel Pinedo, Avelino Martínez, Florencio Gómez, Fred Charles Heath, Lucas Manzano, Alberto Reyna Esteban Ballesté Juan Vicente Ladera, Heriberto Ramírez, Domingo Otatti y Enrique J. Brandt.

          Seguramente a partir del año 25 estos entusiastas del automóvil se habrán reunido en alguna que otra oportunidad para disfrutar de paseos y excursiones a bordo de sus autos y con toda seguridad para participar en tertulias orientadoras, no hay que olvidar que entre el representativo grupo había importadores de marcas mundiales, cronistas como Manzano, y técnicos mecánicos como Charles Heath y Otatti.

          Un año mas parte, en diciembre de 1926, Luis Alamo, uno de aquellos precursores escribió un artículo en “El Automóvil” una revista dedicada a esa actividad, en el cual agradecía la buena aceptación y entusiasmo con que fue acogido su proyecto de fundar el “Automóvil Club”.

          Mas adelante escribía que el fomento del automovilismo y el turismo en un país como el nuestro iba a ser prometedor sobre todo bajo la “sombra sagrada y majestuosa del árbol de la paz y del progreso del mas fuerte y sabio estadista venezolano, el hombre de hierro y corazón noble, general Juan Vicente Gómez.”

          Los hechos y la historia demuestran que no fue sino hasta el 8 de julio de 1941 cuando en acta y por convocatoria pública, en el local de la Asociación de Escritores Venezolanos, en el edificio Libertador, esquina de la Torre, se constituiría formalmente el Primer Automóvil Club Venezuela que luego se llamaría Touring y Automóvil Club de Venezuela.

          Tal como lo hemos demostrado en las líneas precedentes los precursores ya habían dado buenas razones por las cuales era conveniente la creación de un club de automovilistas, sin embargo la presencia del Dr. Alfredo Acuña, representante del Automóvil Club Argentino fue quien convenció a los presentes de la necesidad de formalizar un Automóvil Club para que coopere con el de Argentina en la carrera Caracas- Buenos Aires.

          Los puntos sobre los cuales descansa la fundación del Automóvil Club fueron los siguientes:

1- Auspiciar en Venezuela el mayor uso del automóvil, y hacer ese uso agradable, fácil y barato.

2- Reunir a los automovilistas venezolanos, sin intereses por su filiación política, raza, creencias religiosas, profesionales, etc. En un organismo, el “Automóvil Club Venezolano””, el cual venga a ser representante y vocero de todos.


3- Vincular entre si a los automovilistas de la República entera, y a todos con los de otros países, y afianzar y extender los lazos de amistad y cooperación correspondientes a los amantes de un mismo deporte.

4- Propender al mayor ejercicio del deporte automovilístico dentro de la República, e invitar a participar en pruebas de carácter nacional e internacional.

5- Otorgar a los socios un carnet credencial, a fin de que puedan pedir en cualquier tiempo y lugar, ayuda y colaboración del club.

6- Gestionar de las autoridades públicas, y cooperar con ellas, el trazado de nuevos caminos, el arreglo o mejoramiento de los existentes, el señalamiento de las rutas, la colocación de señales de estacionamiento, de indicación de sitios de interés histórico o turístico, etc. 

7- Representar gratuitamente a los socios ante las autoridades municipales y policiales en caso de infracción a los reglamentos de tránsito.

8- Gestionar de las autoridades el reconocimiento de una chapa o placa distintiva, elegante, fácilmente visible que colocada en el carro acredite su afiliación al club y le otorgue los beneficios de tránsito, aduana, alcabala, etc. Que el club obtendrá para sus socios.

9- Publicar gratis para los socios guía y mapas de los caminos.

10- Obtener descuentos en el comercio para los socios.

11- Organizar un taller mecánico que esté bajo la vigilancia y responsabilidad del Club y con elementos de éste, atienda las reparaciones en los carros de sus asociados, al precio de costo.

12- Intervenir ante los dueños de hoteles y posadas a fin de que los sirvan con el mayor asco y confort, y darles un certificado a los que se pongan en las condiciones exigidas por el club.

13- Intervenir ante los dueños de estaciones de servicio en el mismo sentido del punto anterior

14- Convenir con los vendedores de gasolina, aceite, etc. Una rebaja en los precios para los miembros del club.

15- Gestionar ante los gobiernos de otras naciones y ante la Asociación Internacional de los Automóviles clubes Reunidos (A.I.A.C.R.), el reconocimiento de la existencia oficial del club, y la concesión a los constructores de carros 


16- Colaborar con las autoridades públicas en la mejor organización del tránsito, educar en ese sentido a los conductores y peatones, etc.

17- Efectuar concursos de elegancia, de buen manejo, de caballerosidad automovilística; pruebas de regularidad, de menor consumo, etc., entre los socios con premios adecuados.

          Así quedó constituida la declaración de propósitos del Automóvil Club Venezolano, la cual fue aprobada por unanimidad por todos los miembros presentes.

          El doctor César Naranjo Ostty pidió se cambiara la palabra “tráfico” por la de “tránsito” y el señor Lossada Marcucci propuso la designación de una comisión provisional que tuviera a su cargo la redacción de los estatutos del club para ser aprobado en la próxima asamblea.

          Es importante mencionar que se recabaron la cantidad de 52 bolívares para atender los gastos del club, asimismo el señor Napoleón Arrays expresó un voto de agradecimiento a la Asociación Venezolana de Escritores por haber tenido la gentileza de ceder el local donde se realizó esta reunión.

          La segunda reunión de estos pioneros del Automóvil Club se realizó en agosto del año 41 y en esta oportunidad se efectuó en el Hogar Americano, situado de Salas a Caja de Agua Numero 40

          En esta oportunidad Alfredo Acuña, el promotor argentino volvió a esbozar la razón de la constitución del Automóvil Club y dio cuenta de cómo habían sido invertidos los primeros 52 bolívares.

          Al final de esa reunión se aprobaron los 17 puntos para los cuales se constituyó el Automóvil Club asimismo se aprobaron los estatutos que incluian las 35 disposiciones generales.Hans Nicolaus Gathmann

          En 1946 se agregaron algunas disposiciones complementarias al estatuto que fueron firmadas por Alfredo Acuña y Hans Nicolaus Gathmann a fin de que fueran protocolizadas.

          Entre el año 46 y el 51 se hicieron algunas modificaciones, incluso tuvo lugar el cambio de denominación, que a partir de esa fecha hasta hoy, sería Touring y Automóvil Club de Venezuela.

          Para esa fecha su presidente era Hans Nicolaus Gathmann, hijo de Johann Gathmann, fundador del mas fino y afamado negocio de joyas, cristalería y objetos de distinción llamado Joyerías Unidas.

          Ya en el año 1951, y de acuerdo a una convocatoria de esos años su presidente continuaba siendo Hans N Gathmann y las reuniones de los socios se realizaban en los Salones Sociales que estaban ubicados en los altos del número 8 de Torre a Veroes en pleno centro de Caracas.

          El crecimiento y las actividades del Touring demandaron una sede mas acorde con los tiempo y es entonces cuando alquilan en la esquina de sociedad unas modernas oficinas. En 1949 la Federación Internacional del Automóvil, con sede en París, otorga al TACV la representación oficial y con ello el control de los pilotos residenciados en el país que quisieran intervenir en carreras a nivel mundial.

          Durante este período de 20 años que va de la década de los 40 a fines de los 50 Venezuela es tierra de gran actividad deportiva automovilística con lo cual el TACV asume un papel protagónico en lo que se refiere al control de todos estos eventos, igualmente en esos años varios pilotos venezolanos comienzan a participar en otros países con lo cual el TACV consolida sus operaciones en ese sentido.

          Posteriormente en la década de los 60 la presidencia del Touring Club pasa a manos de John C. F. Miller y las reuniones comienzan a hacerse en el Edificio Hirondelle en la avenida Las Palmas en la sede alquilada que estaba en la planta baja de ese pequeño edificio de 3 pisos, en la Urbanización Los Caobos.

          Miller estuvo encargado de la presidencia de Touring hasta finales de los 60 y ya a partir de los años 70 se encarga Francisco Marcano Andersen de la presidencia de esa institución.

          Bajo la guía de Marcano la sede del Club se muda a las oficinas No 2 en la planta alta del edificio Autocomercial en la plaza Sur Altamira.

Hugo Sojo (izq) y Napoleon Fernandez (der)          En esa época ingresan a la directiva del TACV socios propietarios como Jorge Marcano, Napoleón Fernández, Luis Eloy Sanson , así como nuevos vocales y vocales suplentes como Maurice Nouel, Eloy Dubois, Oscar Rojas, Leopoldo Barbosa y José Bernardo Jacobi.

Juan Pietri          En diciembre de 1973 el TACV publica su primer Boletín Informativo destinado a ofrecer a los miembros una información mensual de las mas importantes noticias automovilísticas así como de los servicios de auxilio vial, descuentos especiales en cauchos, baterías, lubricantes disponiendo el club de una estación de servicio propia.

          La oficina de promoción del TACV ofrecía a los socios con un descuento especial y al público en general de información turística y vial, gestiones aduanales, emisión y tramitación de documentación internacional, publicaciones sobre tránsito y seguridad vial, asesoría técnica y tramitación de seguros, matriculación de trimestres, multas y traspasos incluso se ofrecía descuentos para alquiler de vehículos.

Antigua sede del TACV          Otra de las originales iniciativas de aquellos años fue el servicio de una oficina de atención para las damas creada conjuntamente con la dirección de transito terrestre donde las damas podían cómodamente realizar todos lo trámites para sacar su licencia en aquel tiempo esa gestión costaba 75,- bolívares y había que llevar la cédula de identidad, cuatro fotos de frente y el certificado médico vigente.

          En realidad el TACV de aquellos años me atrevería a decir yo pasaba por su segunda época de oro puesto que todo una serie de ideas esbozadas por los pioneros se estaban poniendo en práctica, con lo cual se fortaleció esta institución.

          En los años 74 el TACV abre una filial en Valencia que estuvo a cargo de Ignacio Mejías, ese mismo año se inaugura la filial de Maracaibo.

Cecilia y Arístides Carrillo, representantes de TACV en Maracaibo          En el estado Zulia en diciembre del año 74 se inaugura el Autódromo de la Chinita a donde concurrieron pilotos como Armando Notz y Bobby Dennnett. Precisamente en el número 10 del Boletín Informativo del TACV este periodista hizo el primer reportaje del Autódromo La Chinita.

          Durante el mes de octubre se realiza en Venezuela la XXVI asamblea de la F.I.T.A.C en Caracas, de la cual el TACV es el club anfitrión.

          En noviembre de 1975 el boletín informativo del club se transforma en la revista Actualidad Automotriz que viene a abrir una nueva forma de comunicación mucho mas completa y acorde a los tiempos entre el TACV y sus afiliados, además se le da cabida a las empresas anunciantes para colocar sus avisos en esta publicación que, mes tras mes, ve ampliar sus secciones y su tiraje.

          En abril de 1976, con motivo de la semana santa, por primera vez se imprimen 10 mil ejemplares de la revista Actualidad Automotriz que son regalados a los automovilistas en varios peajes de Caracas como medio de sembrar conciencia y prevenir los accidentes. El conocido logo del TACV estuvo impreso en la portada de la revista Actualidad Automotriz por 60 números hasta que en enero de 1981 esta publicación continuo su curso ascendente e independiente del Automóvil club, alcanzando en la década de los 80 mas de 100 páginas en cada edición mensual, hasta que con la caída de la economía del país en los años 90 comenzó a reducirse su tiraje y su foliatura hasta que a finales del año 1998 cesó de publicarse.

          Luego de estudios de mercado y análisis de la nueva realidad económica del país y en función de la globalización, la directiva de la revista toma la decisión de iniciar una nueva etapa, y en abril del año 99 aparece www.automotriz.net en internet, como la primera publicación automotriz semanal del país.

          En los años 80 el TACV se muda al Centro Comercial Santa Rosa de Lima donde permanece unos años ofreciendo sus servicios, hasta que en los 90 se muda a sus actual sede en la Torre Phelps en la Plaza Venezuela, Caracas.

          En este largo periplo de 60 años el TACV a recorrido y dejado una huella en la comunidad a la cual sirvió y para la cual fue creado. Decía Francisco Marcano, su actual presidente que a la luz de los nuevos acontecimientos ahora es cuando visualiza aun mayores y nuevas posibilidades para que el TACV vuelva a crecer y tome el sitial que aquel grupo de fundadores anhelaron y que la moderna sociedad venezolana requiere. 

 

 06 de agosto de 2001
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