- El deportivo de Bentley -
PROJECT “HUNAUDIÈRES”

La visión futura de la marca está encarnada en este exótico concept car deportivo, en que se combinan los estándares tecnológicos de hoy con la tradición británica de los autos hechos a mano.

Por: Dexi Argüelles

   El clásico color verde utilizado en los autos ingleses de carreras denota desde el primer instante el origen del Project “Hunaudiéres”, un estudio del auto deportivo del futuro recientemente presentado por la casa Bentley.

    Las cinco victorias obtenidas en las 24 Horas de Le Mans en la década de los 20 dan origen al nombre de este exótico concept car, en el que predominan la potencia de un auténtico high performance y el excepcional lujo interior.

    El Projet Huanudiéres está equipado con un motor de 16 cilindros, 8 litros, 4 válvulas por cilindro, capaz de liberar 623 caballos de potencia y un torque máximo de 760 Newton metros (Nm). Gracias a su relación variable, el 85 % del torque está disponible a solo 1500 revoluciones por minuto. El motor está hecho sobre dos bancos de ocho cilindros cada uno montados a 72º para formar una “W”, basado en el principio VR con ángulo de cilindro de 15”.

    La combinación de aleaciones con fibra de carbono se mezclan en los elementos básicos de la carrocería. Sus generosas dimensiones  (largo 4432 mm, ancho 1998 mm, y una altura de 1192 mm) dieron libertad a los diseñadores para crear una carrocería de estilo peculiar e impresionante. La distancia entre ejes de 2650 mm, revela los altos niveles de confort  en la conducción, a los cual se agrega una trocha delantera de 1738 mm y una batalla trasera de 1645 mm.

    El concepto básico de este modelo es una construcción con un motor central , que por primera vez utiliza Bentley. El motor está situado en el medio del vehículo, lo cual se nota fácilmente en el diseño de la carrocería e incluso en el techo arqueado, que partiendo del parabrisas alcanza su punto más alto en el área del conductor, donde comienza bajar hasta diluirse en la parte trasera del vehículo.

    Destaca en el frontal la metamorfosis de la típica parrilla de Bentley, su colmena ha sido reducida para ajustarla a las proporciones del la línea inferior del parachoques, que destaca por el lustre de su cromo.  El diámetro de los faros ha sido minimizado. La idea de los diseñadores es que nada perturbe el efecto de fortaleza que comunican  sus líneas y la atracción que ejerce la parrilla.

    El delgado marco de la ventana fabricado en aluminio se incrusta en el techo para mantener la pureza del diseño. Atrás líneas asimétricas diferencian la carrocería, el conjunto óptico y un pronunciado parachoques cromado.

    Tres materiales y tres colores se mezclan en el interior. El tablero y el volante de seis rayos estén forrados en cuero del mismo color de la carrocería. El panel de instrumentos y los medidores situados en la prolongación de la consola están embutidos en una lámina de aluminio. El cuero en tono marrón colonial forra los asientos, el centro del volante, la columna de dirección, la tapa de la guantera y los paneles de las puertas. También en el interior se repite el cromo en el extremo de la palanca del limpiaparabrisas, en los rayos del volante, en la palanca de cambios y en los aros que circundan los medidores.

    Al estilo de los nuevos concept cars, los espejos exteriores han sido sustituidos por cámaras de video, ubicadas cerca de las ruedas delanteras.

    El Bentley Hunaudiéres no tiene fecha de producción pero representa en buena medida lo que serán los autos deportivos del futuro.

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