Chevrolet Bel Air
Del pasado al futuro

  • Este concept convertible representa en parte lo que Bob Lutz
    aportará a General Motors para que sus modelos sean más emocionantes

Dexi Argüelles

 
           “Este no es simplemente otro convertible. El Bel Air captura la esencia de los Chevy de mediados de los años 50 – los “tri-5s’ “- pero de manera contemporánea. Es el auto a la medida para América, tal como fueron los originales de la década del 50”.

           Así describe Wayne Cherry, vicepresidente de diseño de General Motors, el concept Chevrolet Bel Air que General Motors presentó con carácter de primicia mundial en el Show de Detroit, poco días antes de que esta exposición abriera al público.

           Más cerca del futuro que del pasado, el convertible Chevrolet Bel Air Concept rescata de manera muy discreta las gráciles líneas de los clásicos originales. No hay en el diseño de este nuevo Bel Air la nostalgia que se espera en una reposición. Si bien la versión que hiciera furor en los 50 sirvió de inspiración para esta fresca propuesta, no hay en la misma las clásicas líneas rematadas en cromo o platinas, sino más bien pequeños detalles en aluminio que le dan un aspecto más moderno y a tono con las nuevas tecnologías.

           El diseño exterior tiene un aspecto límpido, un poco más elevado hacia el centro, haciendo que al ser más alto, el conductor tenga una mejor posición, recreándose así el confort y la visibilidad del Bel Air convertible de los 50.

           El nuevo Bel Air convertible es un intento de retomar el camino de los diseños emocionantes en los autos de pasajeros, una influencia directa de Bob Lutz, director de General Motors en Estados Unidos, quien entró en Agosto a la Corporación con la misión recobrar y poner mayor empeño en el mejoramiento del diseño de los nuevos modelos, y en ello el mismo ha dicho “la prioridad la tiene Chevrolet”.

           La historia del Bel Air se inició en 1950, primero solo como un modelo coupé techo duro, sin parales, que dio paso a una exitosa gama que dominó la producción, y, equipada con motores V8, contribuyó decisivamente a disipar la mala reputación que para entonces tenía el desempeño de los Chevrolet.

           Al estilo del Bel Air de los 50, este concept es de tracción trasera, y su habitáculo es sencillo, tiene un panel de instrumentos divididos en dos grupos y la palanca de cambios montada en la columna de la dirección. Los asientos están tapizados en fibras textiles de alta tecnología en colores similares al tono de la carrocería, adelante se deslizan lo suficiente como para facilitar el ingreso o salida de los pasajeros de atrás.

           Para Wane Cherry el uso del legado de Chevrolet va más allá del diseño interior y exterior, y se adentra bajo el capot. Al igual que entonces el motor V8, montado en 1955, representaba los últimos avances para fijar un nuevo hito en materia de desempeño, el motor del Bel Air Concept – dice Cherry – incorpora los últimos avances tecnológicos disponibles en materia de eficiencia y desempeño.

           Este novedoso Bel Air es impulsado por un motor – también en estudio - Vortec 3500 turbocargado, 5 cilindros en línea, desarrollado a partir del impulsor que montan los vehículos utilitarios medianos de General Motors. Este motor, hecho totalmente en aluminio libera más de 315 caballos de potencia y un torque de 315 libras/pie, acoplado a una transmisión Hydra-Matic 4L60-E, automática de 4 velocidades controladas electrónicamente.

           Un botón en el volante activa el módulo de control de la potencia del tren motriz para disparar más agresivamente la chispa y calibrar la mezcla para lograr un máximo de potencia. De acuerdo con Cherry, con este mecanismo se logra pasar de un eficiente motor de 5 cilindros a un impulsor de alto desempeño.

           Las líneas deportivas se acentúan en su frontal, donde destaca su parrilla de generosas dimensiones y los rines de aluminio con cauchos de 18 pulgadas. 

           Hay cierta nostalgia en este convertible Chevrolet Bel Air, pero si llegara tal como está a la líneas de producción, su estilo y diseño deportivo atraerá a la actual generación de exigentes compradores, que buscan las modernas tecnologías en autos americanos que despierten nuevas sensaciones, con lo cual Bob Lutz habrá logrado uno sus objetivos como jefe de General Motors en Estados Unidos.
      

Características Técnicas

Chasis

Compacto fabricado
en acero hidroformado, 
motor frontal, tracción trasera

Carrocería

En láminas metálicas

Motor

Vortec 3.5 lts., 5 cilindros en línea

Desplazamiento

3500 C.C.

Potencia

315 HP

Torque

427 Nm

Transmisión

Hydra-Matic 4L60-E.
Automática de 4 velocidades
Controlada electrónicamente

Suspensión delantera

Tipo SLA (Short Long Arm)

Suspensión trasera

Tipo HD (Hotchkiss Drive)

Frenos delanteros

De discos de 80 mm

Frenos traseros

De discos de 298.45 mm

Rines

De aluminio 18 x 8 pulgadas

Cauchos

235/50VR 18

Alto

1392.6 mm

Largo

4852.2 mm

Ancho

1819.9 mm

Distancia entre ejes

2820.1 mm

Trocha

1536.7 mm.

 21 de enero de 2002
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