- Llegará a Venezuela en el 2003 -
Fiesta en Bahía

  • “Marcará una nueva estrategia en Latinoamérica”,
    dijo Nick Sheele, presidente ejecutivo de Ford Motor Co.

  • Los motores 1.6 y Supercharge 1.0 litros equiparán Fiesta
    para consumo local y exportación

  • 1.9 billones de dólares invirtió Ford en la planta de Bahía

Dexi Argüelles
   

 
           Bahía. Brasil. Especial. – Cuatro motores y un atractivo diseño que lo acerca aun más al estilo que domina la gama de automóviles Ford, conforman la nueva generación del Ford Fiesta presentada por Ford Motor Company Brasil, en la Costa do Sauípe en el estado de Bahía, donde recientemente inauguró su más moderna planta.

           “El Fiesta es una creación mundial con gran influencia de los brasileños, que sigue la tendencia marcada por el Ka, el Focus y el Mondeo”, dijo Antonio Maciel Neto, presidente de Ford Brasil, en un discurso pronunciado en la presentación del nuevo Fiesta, acto presidido por altos ejecutivos de la corporación, y al que asistieron los presidentes y directivos de las filiales de los países del Mercosur y México, así como Enmanuel Cassigena, presidente de Ford Andina.

           Nick Scheele, presidente ejecutivo de Ford Motor Co., dijo que este vehículo marcará el comienzo de una nueva estrategia en la industria automotriz latinoamericana, ya que responde a los principios de ofrecer los vehículos precisos para cada mercado. “Estamos pensando globalmente y actuando localmente, y en el nuevo Fiesta – dijo - se mezclan estos dos conceptos. Es un producto europeo desarrollado para el gusto local ... Es un gran vehículo para un mercado importante”.

           Nick Scheele y Richard Canny, por parte de Ford Motor Co. y Antonio Maciel Neto, Luc de Ferran, Carlos Mazzorin y Rogelio Gofarb de Ford Motor Company Brasil, respondieron a las preguntas de los escogidos periodistas suramericanos que asistieron al evento.

           “Brasil tiene una gran oportunidad, tanto de ventas internas como de exportación, pues los autos compactos están rodando en todo el mundo, y tenemos una gran expectativa respecto al potencial exportador de Ford”, declaró Scheele.

           Luc de Ferran, vicepresidente de Ford Brasil y responsable del Proyecto Amazon, informó que este Fiesta guarda algunas diferencias con respecto al Fiesta europeo, lo cual es más notorio en la motorización 1.0 litros, y sobretodo con el impulsor 1.0 Supercharger que ofrece un torque y un comportamiento casi similar al logrado con el motor 1.6 litros.

           El Ford Fiesta producido en la planta bahiana tiene 95% de autopartes brasileñas, de las cuales aproximadamente el 60% son productos manufacturados en el estado de Bahía. Este modelo también tendrá como equipo original un motor 1.4 litros diesel, que solo se producirá para ser destinado a los mercados de exportación que demandan este tipo de impulsores.

           En la línea de montaje final, en un acto simbólico, Nick Sheele, Antonio Maciel Neto, autoridades gubernamentales de Bahía y un grupo de personalidades apretaron la sirena que indicaba la salida de las líneas de producción del primer Nuevo Fiesta.

           Antonio Maciel Neto anunció la disponibilidad de tres prototipos del Nuevo Fiesta cuyos motores funcionan con diferentes tipos de combustible, refiriéndose al Flex Fuel que permite ir mezclando el alcohol y la gasolina hasta llegar a un cien por ciento de alcohol. Otro de los prototipos utiliza solamente alcohol, mientras que el tercero puede ser movido a gas o gasolina. El directivo expresó que de esta manera responden a la necesidad de ahorrar combustible, ayudan a la protección del medio ambiente y ofrecen a los consumidores una mayor flexibilidad, en función de la disponibilidad de los carburantes según la ruta que recorran.

           En una gira por la más moderna planta de Ford, José Oswaldo Díaz, gerente de ingeniería fue explicando cada uno de los procesos y del trabajo de los proveedores que tienen dentro de la planta sus propias instalaciones para producir las autopartes que suministran, tal como es el caso de Pirelli que en un pequeño local completamente cerrado produce los cauchos que monta el Nuevo Fiesta.

           Sobre un área de 470 hectáreas hay alrededor de 230 mil metros cuadrados de construcción. En una planta como ésta con 250 robots solo en el área de soldadura y 42% de personal femenino, Ford invirtió 1.9 billones de dólares para poder producir unas 250 mil unidades anuales. Para más información sobre la planta de Ford en Bahía haga click aquí.

           Con el nuevo Fiesta, Ford aspira a ganar mayor penetración en la región, sobre todo en el mayor mercado de Suramérica como es el brasileño, donde según Luis Salem, gerente general de mercadeo, el año pasado el 80% de las ventas de vehículos en Brasil se concentraron en la categoría de pasajeros, principalmente en el segmento B y B+, de los cuales 803.520 unidades correspondieron a modelos compactos del segmento B, y de éstos 66% estaban equipados con motor 1.0 litros, y apenas el 6% de los vendidos estaban equipados con motor 1.6 litros, correspondiendo en el total del segmento 60% a unidades 3 puertas y 40% a vehículos de 5 puertas.

El Nuevo Fiesta

           Tanto se escribió y se ha esperado por el Proyecto Amazon que solo a pocos días de su presentación se conoció que el primer modelo de este proyecto sería el Nuevo Ford Fiesta.

           Fabricado sobre una plataforma global con tecnología de modularización, en el Nuevo Fiesta predomina el diseño New Edge que está caracterizando los automóviles Ford. Moderno y con mucha estilización, sin apartarse de los lineamientos de los más recientes modelos Ford, las líneas del Nuevo Fiesta, un hatchback de cinco puertas, siguen en parte la pauta marcada por la innovación estilística, sin sacrificar esa personalidad de estilo deportivo que toma del Focus hatch, lógicamente manteniendo las distancias.

           El Fiesta creció, sin perder su maniobrabilidad, ahora es 67 mm más largo, 80 mm más ancho y 131 mm más alto, con una carrocería que lo muestra robusto y moderno. Su espacio interior también aumentó, no solo por sus mayores dimensiones, sino porque la alta tecnología aplicada para el reacomodo de los componentes permitió alargar en 42 mm la distancia entre ejes. En las puertas traseras los diseñadores retomaron el concepto de la tercera ventanilla, ampliando el área acristalada, lo que mejora la iluminación del habitáculo y la visibilidad de los ocupantes.

           El capot esculpido para demarcar el centro tiene un relevante papel en el frontal en el que predominan el par de grandes faros trapezoidales, que bajo una superficie transparente de policarbonato cobijan las luces halógenas viales y los intermitentes direccionales. La parrilla guarda similitud con la del Mondeo, el Focus y el Ka, mientras que la rejilla inferior con las luces antiniebla en los extremos aporta robustez y deportividad.

           Por detrás el visual es simple y definitivamente diferenciado. Líneas suaves que apenas se ondulan en el parachoques, y son interrumpidas por los largos pilotos de las luces traseras casi a la altura de las ventanillas, y el tercer stop embutido en un semi spoiler en el borde del techo y por encima del vidrio trasero.

           En la apariencia exterior los guardafangos salientes hacen juego a los rines de aleación de aluminio de 14 pulgadas, sobre los cuales se montan cauchos de la nueva generación de neumáticos asimétricos 175/65 diseñados especialmente por Pirelli para el Nuevo Fiesta.

           El diseño hatchback con carrocería de cinco puertas permite un mejor aprovechamiento del espacio, ofreciendo un habitáculo tan espacioso que da la sensación de ser más grande por dentro de lo que es por fuera.

           Ford ha puesto especial empeño en la ergonomía y equipamiento del Nuevo Fiesta. El asiento del conductor tiene altura ajustable, con control de posición milimétrico, y es 45 mm más alto en relación al estándar del llamado punto H (altura del conductor en relación al suelo). La tapicería de tela sin remates en vinil complementa el agradable acabado interior, que combina dos tonos de gris. El asiento trasero es abatible 60/40, con lo cual el espacio del maletero de 305 litros se puede elevar al abatir los asientos traseros.

           Con solo una mirada al tablero del Fiesta se revela totalmente nuevo. Sobresaliendo, en cada extremo hay una salida para el aire acondicionado y al centro destaca la doble salida rematada con aros de color titanio, acabado que se repite en las manillas de las puertas. En el tablero hay un espacio reservado para instalar dos módulos, es decir que pudiera montarse un amplificador y un reproductor de discos compactos. El panel de instrumentos es bastante completo, tomando en cuenta el segmento, hay lecturas mediante un odómetro analógico para medir la velocidad que puede ser de hasta 200 kilómetros por hora, tacómetro con fondo gris con agujas indicadoras anaranjadas. El medidor de combustible y el reloj también son digitales.

           El Ford Fiesta producido en Brasil puede montar cualquiera de los tres motores a gasolina 1.0 litros, 1.6 litros y 1.0 litros Supercharger. Estos motores son una evolución de la familia Zetec Rocam. Las unidades equipadas con el motor 1.0 litros se comercializarán principalmente en Brasil, que es su mercado natural. Este impulsor suministra una potencia de 66 caballos a 5750 revoluciones por minuto y un torque de 8.87 kgm a 2750 rpm, mientras que el 1.0 L Supercharger libera 95 caballos de potencia y un torque de 12.64 kgm a 4.250 rpm. El motor más potente es el 1.6 litros que le proporciona al Nuevo Fiesta 98 caballos de potencia a 5250 revoluciones por minuto y un torque de 14.37 kgm a 4250 rpm. Esta última versión estará destinada a cubrir la demanda interna, pero sus mayores mercados serán México, Argentina y Venezuela, así como Colombia, Chile, Uruguay y otros países. Otra versión, esta vez dirigida exclusivamente a la exportación, es la equipada con el motor diesel 1.4 litros que entrega 67 caballos y 16.3 kgm a 2000 rpm.

           Los motores a gasolina siguen la configuración básica de cuatro cilindros, ocho válvulas, balancines con ejes con rodajes y disposición transversal de la familia Zetec RoCam. Gracias a las modificaciones realizadas los motores ganaron potencia. El impulsor 1.6 litros obtuvo 3 caballos más en la potencia y 10% más de torque en las franjas intermedias de rotación, alcanzando una velocidad tope de 174 km/h.

           Con las modificaciones se incorporaron un nuevo sistema de captación de aire con colector y filtro de geometría optimizada, una bomba de aceite rediseñada para la reducción de ruidos y un nuevo módulo electrónico de comando, el Black Oak, de última generación, que forma parte de la nueva red de control electrónico (CAN) que integra todos los sistemas eléctricos del vehículo, incluyendo motor, tablero y ABS. Adicionalmente, el motor 1.6 L cuenta con un sensor de control de detonaciones, dispositivos que evita fallas y permite explorar el avance de la inyección hasta el límite, inyección de aceite para refrigeración de los pistones, conductos de agua más grandes, y válvulas de control de escape de aleación especial, resistentes a altas temperaturas.

           El impulsor con mayores cambios y novedades es sin duda el Supercharger 1.0 litro, cuya potencia aumentó en 30 caballos, alcanzando un nivel similar al de un motor 1.6 litros. Para saber más del Supercahrger 1.0 litros haga click aquí.

           Para mejorar la insonorización Ford incorpora materiales aislantes de mayor grosor en el capot y doble capa de aislantes en los parafangos y en el piso. Para aumentar la absorción de ruidos se aplican adhesivos y bloques de goma espuma en diversos puntos del vehículo.

           En un automóvil como éste no podían faltar los diversos portaobjetos y compartimientos internos ubicados en el tablero, y en los asientos y las puertas delanteras.

Prueba de manejo

           Si bien el Nuevo Fiesta que tendremos en Venezuela estará equipado con el motor 1.6 litros, la prueba de manejo la hicimos en una unidad que monta el nuevo motor 1.0 Supercharger, y sin exagerar, la experiencia resultó sorprendente.

           En un recorrido de 80 kilómetros, este motor se mostró como una opción posible para el mercado venezolano, que poco a poco se ha ido acostumbrando a las bajas cilindradas, un hecho que fácilmente se puede fijar al comparar el tipo de motor que equipaba la mayor parte de los vehículos vendidos hace 10 ó 15 años, y los más vendidos en los últimos tres años, tomando en cuenta la llegada del “Familiar 2000”, y el éxito alcanzado por modelos importados con motores de menos de un litro.

           El objetivo de Ford es alcanzado plenamente con el Supercharger. Quien no lo sepa podría creer que está manejando un carro más grande, tanto por su comportamiento y maniobrabilidad como por la respuesta del motor.

           Aunque en el recorrido no se remontaron colinas como las que caracterizan algunas ciudades de nuestra geografía, la respuesta a las peticiones que se hicieron en cuanto a aceleración y retomadas, así como su potencia de 95 caballos no dejan dudas de que puede responder a las exigencias del consumidor venezolano.

           Ese factor de una potencia extra generada por un compresor volumétrico en lugar de una turbina hace más agradable el manejo, pues en las aceleraciones no se sienten los saltos bruscos de potencia, que usualmente se generan con un turbo, y cuando se maneja con estilo deportivo se dispone de mayor torque a bajas revoluciones. 

           Los asientos son cómodos, con suficiente espacio y facilidades adelante. La opción de ajuste milimétrico de altura del asiento del conductor permite acomodarse en la mejor posición de manejo. El habitáculo comunica una agradable sensación de amplitud en el espacio interior. Las amplias superficies acristaladas facilitan la visibilidad hacia cualquier punto. Atrás Ford le dio más espacio a los pasajeros, pero aun es poco para quienes tienen una estatura mayor.

           Con la palanca al piso, justo al alcance la mano, los cambios en la caja sincrónica de cinco velocidades son suaves y no exigen mayores esfuerzos a la hora de apretar el pedal del clutch.

           Las grandes esferas con fondo claro del odómetro y el tacómetro facilitan la lectura. En el momento de las aceleraciones llegamos hasta los 170 kilómetros por hora sin que el ruido del motor molestara. En las curvas y en las maniobras bruscas la estabilidad no se vio comprometida. La desaceleración en caso de emergencia no pone en duda la seguridad en la frenada.

           Con el Nuevo Fiesta Supercharger es fácil asumir la frase publicitaria “Deje que un Ford lo sorprenda”, pues estoy segura que no va a defraudarles.

           El nuevo Ford Fiesta es un bonito compacto que guarda agradables sorpresas para los conductores andinos, quienes de acuerdo con Emmanuel Cassigena, presidente de Ford Andina, tendrán que esperarlo hasta comienzos del 2003.

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 03 de junio de 2002
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