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Evolución de la tecnología Diesel

Aunque algunos se sorprendieron la semana pasada cuando Audi
anunció que el próximo año estaría utilizando el mismo motor Diesel con el
que ganó las 24 Horas de Le Mans en un auto para pasajeros – el todoterreno
Audi Q7 V12 TDI –, quienes están metidos de lleno en la industria saben que
la casa de los cuatro aros puede hacer esto posible, ya que desde hace más
de tres décadas ha sido pionera en esta especialidad.
La empresa alemana se embarcó en el desarrollo de motores diesel
a mediados de los años setenta.
En
1978 introdujo el Audi 100, un auto equipado con el primer motor de cinco
cilindros Diesel del mundo.
En contra de la tendencia general, Audi puso manos a la obra con
la tarea más difícil de todas: desarrollar un motor diesel compacto con
inyección directa que funcionara a un régimen elevado.
En el Salón del Automóvil de Frankfurt de 1989 Audi presentó el
primer motor Diesel del mundo con inyección directa y gestión de motor
electrónica completa para automóviles – un cinco cilindros de 2,5 litros con
turboalimentación e intercooler que rendía 120 caballos de potencia (88 kW)
y tenía un par motor de 265 Nm a 2.250 rpm. Era el nacimiento de la
revolucionaria tecnología TDI que ayudaría al diésel a cambiar y lavar su
imagen: de lento, ruidoso y anticuado a ágil, cómodo y extremadamente
económico.
El
TDI fue un gran éxito desde el principio. Su nueva tecnología ofrecía unas
prestaciones en carretera y en consumo que superaban con mucho a sus
competidores más directos. Audi demostró lo mucho que podía ahorrar en
consumo el TDI en una prueba que arrojó el mejor resultado de consumo de la
historia. Un Audi 100 TDI preparado y con el tanque lleno recorrió 4.814,4
kilómetros por nueve países europeos sin repostar.
Esto da como resultado un consumo de 1,76 litros cada 100
kilómetros a una velocidad media de 60,2 km/h.
En 1994 apareció una versión más potente, con 140 caballos (103
kW). Este motor se combinó por vez primera con otra tecnología pionera
desarrollada por Audi, la tracción total permanente en las cuatro ruedas,
con lo cual se dio origen al primer TDI quattro.
Simultáneamente
se introdujo un nuevo motor Diesel de cuatro cilindros en el Audi 100 y en
el Audi 80. Se trataba del hoy legendario 1.9 TDI de 90 caballos (66 kW).
A finales de 1995, el
rendimiento del cuatro cilindros alcanzó cotas desconocidas, con 115
caballos de potencia (85 kW), gracias al empleo de la tecnología de
bomba-inyección. Poco más de un año después, a comienzos de 1997, el primer
2.5 V6 TDI del mundo vio la luz. Este motor contaba con cuatro válvulas por
cilindro y desarrollaba 150 HP (110 kW). Con una velocidad punta de 220 km/h,
el Audi A8 se convirtió en el automóvil Diesel de producción en serie más
rápido del mercado.
Le siguió el primer ocho cilindros TDI, que hizo su aparición en
1999, un V8 de 3,3 litros de cilindrada.
El 3.0 TDI apareció en el segundo trimestre de 2004. Era el
primer V6 Diesel con inyectores piezoeléctricos en línea dentro del common
rail.
En
mayo del año pasado, esta marca volvió a hacer historia al presentar el
motor Diesel para automóviles de serie más potente del mundo: un biturbo 4.2
TDI con el que equipó al Audi A8. Con 326 caballos de potencia y par máximo
de motor de 650 Nm, este bólido acelera de cero a cien kilómetros en tan
sólo 5,9 segundos.
Un tercio de los compradores del modelo Audi A8 en Alemania
eligieron en 2005 la tecnología de este V8 TDI, mecánica que también estará
disponible en Europa en la gama Q7 en el segundo trimestre de 2007.
Al montar el primer motor Diesel de 12 cilindros en un auto de
serie – Audi Q7 V12 TDI –, Audi escribe este año otro capítulo en la
historia automotriz.
El seis litros V12 de 5.934 cm3 que tendrá el SUV de altas
prestaciones de los creadores de quattro produce 500 caballos de potencia y
1.000 Nm de torque, un rendimiento que envidiaría cualquier auto deportivo y
que deja una vez más en claro que Audi es el líder mundial en el desarrollo
de esta tecnología.
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