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Más del 80% de los tester universales
pueden diagnosticar una avería

Las
autoridades de la comunidad Europea están convencidas de que la seguridad al
volante de los vehículos modernos depende del buen funcionamiento de los
sistemas electrónicos que cada vez en mayor medida desarrollan e instalan
los constructores de vehículos.
Por
eso, la Comisión Europea ha financiado un proyecto para evaluar las
posibilidades de diagnosticar los sistemas electrónicos del automóvil
durante su paso por los centros de Inspección Técnica de Vehículos (ITV)
utilizando equipos de diagnóstico universal.
La
investigación ha consistido, básicamente, en comparar las prestaciones de un
equipo de diagnóstico multimarca, seleccionada en un test efectuado entre
varias de las que comercializan en Europa, con las herramientas de diagnosis
de cada marca de automóviles.
Para ello
se han diagnosticado 2.234 vehículos en 28 estaciones de ITV europeas. La
principal conclusión del estudio en lo que se refiere a los profesionales de
la reparación -hay que tener en cuenta que el proyecto examina
fundamentalmente el concepto de diagnóstico multimarca dentro de las ITV-,
es que más del 80 por ciento de los sistemas analizados se puede
diagnosticar con un tester universal.
El
proyecto, denominado IDELSY (Iniciative for Diagnosis of Electronic Systems
in Motor Vehicles for Periodic Technical Inspection), ha sido ejecutado por
importantes compañías privadas europeas dedicadas a realizar las revisiones
técnicas obligatorias. Además de la española Applus, han participado en el
mismo Dekra, RWTÜV, TÜV Nord, TÜV Rh, TÜV Süd y VOSA.
Averías
de los sistemas electrónicos
Bruselas
justifica su interés por conocer la eficacia real de las máquinas de
diagnosis multimarca esgrimiendo las estadísticas existentes sobre las
averías más comunes en los vehículos que actualmente forman el parque
europeo.
Según
datos del ADAC alemán, la mayor parte de ellas, un 36%, responden a
problemas con los sistemas de electricidad y/o electrónica; seguidas de las
relacionadas con el arranque (16%), motor (9%), ruedas (7%), refrigeración
(6%), inyección (6%), combustible (6%), embrague y transmisión (5%) y
sistema de escape (2%).
En
definitiva, la Comisión Europea se decide a financiar el proyecto IDELSY
ante el aumento del número de sistemas y componentes electrónicos en los
vehículos que resultan críticos desde el punto de vista de la seguridad (airbags,
ABS, ESP.). Y lo hace desde la constatación de que este tipo de sistemas
también se averían, como lo demuestran las estadísticas relativas al
crecimiento de los fallos eléctricos y electrónicos en los automóviles. La
autoridad comunitaria entiende que la mayor parte de las veces el conductor
no puede anticipar cuándo no va a funcionar uno de estos sistemas. De hecho,
políticamente reconoce que no existe una normativa que establezca con
claridad qué tipo de información debe suministrarse en el tablero de
instrumentos mediante los testigos luminosos de avería; también que no está
claro qué clase de averías tiene obligación el constructor de comunicar al
conductor mediante esos testigos, ni el grado de importancia de las mismas
desde el punto de vista de la seguridad más crítica.
Todas estas son las razones que han llevado a las autoridades europeas a
investigar la calidad de los tester de diagnóstico multimarca / universales
frente a las monomarca al objeto de evaluar la idoneidad de su masiva
utilización en las estaciones de ITV.
El
diagnóstico multimarca
Según un
documento, elaborado por los expertos de la única compañía española que
participó en el proyecto IDELSY, Applus, el estudio pretende dar respuesta a
cuatro preguntas bien concretas: “¿Se puede utilizar un equipo de diagnosis
genérico para todos los vehículos? ¿Cuál es su capacidad para verificar los
sistemas críticos en cuanto a seguridad? ¿Qué valor añade el uso del equipo
de diagnosis con respecto al testigo luminoso de avería? ¿Es adecuado
utilizar este tipo de procedimientos durante la ITV?”.
En
definitiva, lo que la Comisión Europea se propone a través del proyecto
IDELSY es examinar la eficiencia de los tester universales en comparación
con las prestaciones de las herramientas monomarca del constructor. Pero no
hay que olvidar que el objetivo del estudio no es tanto comparar las
prestaciones de la diagnosis multimarca frente a la monomarca en el taller
de reparación, como determinar si el potencial del diagnóstico multimarca
cumple con el mandato legal de las ITV de garantizar la seguridad de los
conductores identificando las deficiencias técnicas de sus vehículos.
Aunque, lógicamente, buena parte de las conclusiones obtenidas en la
investigación tienen una clara y provechosa lectura para los reparadores que
se plantean invertir en herramientas de diagnosis. Desde el punto de vista
del taller independiente, un buen tester de pruebas universal le permite
acceder al 80 por ciento de los sistemas electrónicos del parque de
vehículos europeo. Al taller autorizado de marca, un equipo de diagnosis
multimarca le franquea el paso al 80 por ciento de los sistemas electrónicos
de los vehículos distintos a los de la marca que le abandera, enseña que
lógicamente le suministra una máquina para acceder teóricamente al cien por
cien de los sistemas propios.
Primera
fase del proyecto
El
“trabajo de campo” de esta comparativa entre los equipos de diagnóstico
multimarca y monomarca se ha circunscrito a 2.234 vehículos con conector OBD
y matriculados entre los años 1998 y 2002. En la primera fase del proyecto
el objetivo fundamental era elegir el equipo universal más
adecuado para la confrontación posterior con los equipos monomarca. Se
escogieron y probaron una serie de equipos multimarca sin que la ausencia de
otros que se comercializan en Europa presuponga absolutamente nada acerca de
sus prestaciones, se trataba más bien de testar aquellos que tenían una
implantación lo más amplia posible en el conjunto de la Europa y cumplían
con las pretensiones de un estudio realizado por compañías de ITV presentes
en varios países y con parques de vehículos no siempre homogéneos. Los
equipos universales analizados fueron: AVL Discan 8000, Bosch KTS 52 0,
Brain Bee ST 6000, Gütman Mega Macs, Sun Modis, Tecno Reflex 3130 y Texa
Axone 2000. La evaluación de todos ellos se efectuó de acuerdo a criterios
en consonancia con el objetivo principal del estudio que, recordamos, era
contrastar las prestaciones de los equipos multimarca con las de los
monomarca del constructor de cara a la utilización de los primeros en los
centros de ITV europeos; a saber:
-
Capacidad para gestionar diversos protocolos de comunicación.
-
Cobertura de los vehículos más habituales.
-
Posibilidad de conectar los equipos a un PC portátil para ejecutar rutinas
de diagnóstico.
-
Posibilidad de generar protocolos de evaluación de cada sistema y de
interpretación de los resultados.
- Posibilidad de trabajar con el equipo en todo tipo de
condiciones de inspección, incluso en inspecciones en carretera.
- Soporte
técnico del fabricante para solucionar incidencias.
Vehículos
de todas las marcas
Realizados
los test de esta primera fase, los responsables del IDELSY resolvieron que
el equipo cuyas prestaciones debían medirse, en la segunda fase del
proyecto, con las herramientas monomarca del constructor era el Bosch KTS
520. Las pruebas piloto se realizaron, pues, comparando este equipo de
diagnosis universal con las herramientas propias de los fabricantes de los
vehículos. Cada empresa de ITV participante en el proyecto trabajó con un
mínimo de diez vehículos de la mayor parte de las marcas presentes en
Europa: Applus+ (Peugeot, Renault, Seat y Volvo), Dekra (Mercedes Benz, Opel
y Smart), RWTÜV (Chrysler, Kia, Mitsubish y Toyota), TÜV Nord (Audi, Hyundai,
Skoda y Volkswagen), TÜV Rh (Citroën, Ford y Mazda), TÜV SÜD (Alfa Romeo,
BMW, Fiat y Honda), VOSA (Ford, Nissan, Proton y Suzuki).
La
confrontación entre la herramienta de diagnosis multimarca con las monomarca
se llevó a cabo siguiendo un protocolo de verificación que contemplaba los
siguientes aspectos: datos del vehículo; inspección visual; examen de las
diferentes centralitas ECU; centralita de gestión del motor, centralita del
ABS/EPS, centralita de gestión de los sistemas de retención y centralita de
gestión del alumbrado.
Segunda
fase: protocolo de inspección
La
segunda fase de la iniciativa IDELSY de la Unión Europea tenía un objetivo
fundamental: crear un procedimiento de inspección de los vehículos para
luego evaluarlo y optimizarlo. Aunque esta fase estuvo más orientada a
establecer un protocolo idóneo de inspección en las ITV, resulta interesante
que el taller de reparación conozca sus detalles por cuanto eventualmente
sus servicios de pre-ITV pudieran adaptarse a lo que después, si Bruselas
adopta alguna decisión al respecto, las estaciones que efectúan la revisión
técnica obligatoria vayan a exigir al automóvil de su cliente. Este
procedimiento de inspección comienza, lógicamente, con la identificación del
vehículo (año de fabricación, modelo y accesorios presentes), sigue con la
conexión del equipo de diagnosis al mismo y se concreta operativamente en la
rigurosa observancia de las instrucciones de la máquina.
Como
estrategia general se estuvo a lo establecido por la conocida como “pirámide
de verficación”. En la base de la pirámide se encuentra la acción de
“identificar el sistema”: es crucial identificar correctamente los sistemas
instalados en el vehículo, evita pérdidas de tiempo y posible errores
posteriores; de hecho, en el futuro será preciso disponer de bases de datos
con los dispositivos y sistemas instalados en los automóviles, tanto en
origen como tras su puesta en circulación; este año, en Alemania ha empezado
a funcionar una base de datos con esta información denominada FDS (Fahrzeug
System Data) que utilizarán las ITV en las revisiones.
El
siguiente escalón de la “pirámide” es la “inspección visual”: el documento
de Applus+ que sirve de base a este trabajo señala que el objetivo de
incluir este punto en el protocolo de verificación del IDELSY es comparar el
estado de los testigos luminosos del tablero con la lectura de los códigos
de avería.
Subimos
una altura más de la “pirámide de verificación” y nos encontramos con la
“lectura de los códigos de avería”: una de las características principales
de los equipos de diagnosis es la lectura de los códigos de avería; con el
equipo de diagnosis se verificará tanto la información actual de los
sistemas como la almacenada.
El
cuarto piso de este protocolo de verificación correponde a la “lectura de
los valores en tiempo real”: en este punto del procedimiento de ensayo al
que se sometieron los equipos de diagnosis universal y monomarca se incluyen
los sensores, actuadores, cables, conectores y CPU; un buen ejemplo es el
sensor de velocidad de cada rueda y los moduladores de presión para los
sistemas ABS/ESP; se documentó qué sistemas podían ser objeto de
verificación.
La cúspide
de la pirámide es la “verificación activa de los actuadores/sistemas”: esta
es la verificación más completa y la que puede dar más información sobre los
sistemas, en especial cuando se puede combinar con equipos existentes en las
estaciones de ITV como los frenómetros; para que este tipo de procedimientos
sea aplicable se necesita una estandarización completa de los sistemas y
protocolos de comunicación; dentro del proyecto IDELSY sólo se pudo utilizar
en un 30 por ciento de los sistemas.
Inspección
de los vehículos
Establecido
el protocolo de verificación, los responsables del IDELSY abordaron El
diagnóstico de los vehículos mediante las herramientas monomarca y
multimarca centrándose en los sistemas de gestión del motor, de retención,
de frenado (ABS/ESP) e iluminación; precisamente aquellos que más interesan
a los aspectos de seguridad crítica que centran la actividad inspectora de
las ITV. Tanto es así, que la explicación que del IDELSY ofrece Applus+
subraya tres aspectos a considerar en las pruebas que se realizaron:
primero, que el software del equipo de diagnosis se modificó para realizar
la verificación de los vehículos de forma más eficiente; segundo, que es
importante diferenciar entre el uso de los equipos de diagnosis para la ITV
y para la reparación del vehículo; y tercero, que en la ITV se deben
verificar los sistemas relevantes en cuanto a seguridad teniendo siempre
como referencia la normativa existente.
Las
pruebas se llevaron acabo en 28 estaciones de ITV seleccionadas por las
compañías participantes del sector de las revisiones técnicas. Para ello se
automatizó la diagnosis con el software IDELSY y se formó personal
específico para comparar las prestaciones de las herramientas monomarca y
multimarca sobre un total de 2.234 vehículos
Percepción
del automovilista
Al mismo
tiempo que los operarios de las 28 estaciones de ITV diagnosticaban los
sistemas de motor, ABS/ESP, retención y alumbrado de los vehículos, un buen
número de los propietarios de los mismos respondían a un cuestionario
elaborado al efecto para intentar establecer qué percepción tienen los
conductores europeos acerca de la masiva introducción de sistemas
electrónicos en el vehículo. De los 446 clientes consultados un 88 por
ciento de los mismos considera necesario revisar periódicamente la
electrónica de los vehículos; un 79 por ciento cree que la electrónica
incrementa la seguridad vial; y un 73 por ciento asegura haber tenido alguna
vez problemas con los sistemas electrónicos de su automóvil. Todo lo cual
ratifica las estadísticas de los constructores sobre fallos eléctricos y
electrónicos en los vehículos nuevos que tantos titulares proporcionan a la
prensa del motor.
Conclusiones
Después de
comparar los tester de diagnóstico electrónico multimarca y monomarca sobre
un total de 2.234 vehículos en 28 estaciones de ITV de toda Europa, los
autores del proyecto IDELSY concluyen que más del 80 por ciento de los
sistemas se pueden diagnosticar con un equipo de diagnosis multimarca.
Constatan además que se han detectado averías que no ha supuesto el
funcionamiento del testigo luminoso correspondiente e indican que el tiempo
de inspección empleado ha sido de unos diez minutos.
Como
conclusión, el estudio IDELSY asegura, siempre desde el punto de vista de
los objetivos de una ITV, que no es necesaria la estandarización (tipo OBD)
para asegurar un cierto grado de verificación de los sistemas electrónicos.
Sin embargo, también reconoce que la estandarización incrementaría la
eficiencia de este tipo de verificación. Por último, afirma que el mercado
necesita una base de datos fiable del parque de vehículos europeo.
Fabricantes
de equipos
A la vista
de los resultados y las dificultades encontradas en el proceso de diagnosis,
los autores de IDELSY realizan dos recomendaciones a los fabricantes de
equipos de diagnosis: la actualización rápida del software para incluir los
modelos de nueva comercialización y la creación de sistemas específicos para
ITVs.
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